Jérôme Pigniez: “No hay ningún sector económico que el día de mañana no se vea influido por el envejecimiento demográfico”

Jérôme Pigniez, presidente de SilverEco.fr y experto en el campo de la tecnología para la autonomía personal, la gerontotecnología y la Economía de Plata, abrirá con su ponencia la primera jornada del II Congreso de Envejecimiento y Dependencia de los días 26 y 27 de septiembre en Jaén.

En esta entrevista trata algunos de los temas que desarrollará en mayor medida en su intervención del congreso, como el impacto del envejecimiento en la economía europea, el concepto de Silver Economy (o Economía de Plata) y su particular modo de entender el peso de los años en las personas.

 

-Para empezar, ¿a qué llamamos Economía de Plata y cuáles son sus señas de identidad más relevantes?

-La Silver Economy o Economía de Plata consiste en el conjunto de productos y servicios que, de cerca o de lejos, ofrecen soluciones a la transición demográfica planetaria que estamos viviendo en la actualidad. Francia, España, toda Europa y el mundo entero está envejeciendo. Entre 2015 y 2050, la proporción de la población mundial con más de 60 años pasará de 900 millones a 2.000 millones de personas, lo que significa un aumento del 12% al 22% del total de la población mundial.

El aumento de nuestra esperanza de vida es una verdadera suerte, dado que hoy en día envejecemos mucho mejor, con más salud. Y gracias a esto, podemos decir que una tercera etapa de nuestra vida se abre ante nosotros una vez que llegamos a la edad de la jubilación.

En este cambio demográfico global, los productos y servicios deben adaptarse para responder a las necesidades del mercado de las personas mayores. Esta necesidad de cambio es ignorada por muchos segmentos de mercado potenciales incluso ahora, a pesar del fuerte impulso que la Economía de Plata está viviendo, presente en todos los sectores de actividad económica. No hay ningún sector económico que el día de mañana no se vea influido por el envejecimiento demográfico.

A propósito de las señas de identidad más importantes de la Silver Economy, hay factores que deberían tenerse en cuenta en todo producto o servicio, ya que en algún momento puede que sea consumido por personas mayores. Las nociones éticas son uno de esos factores y cobran gran importancia en la Economía de Plata porque hay que evitar siempre los prejuicios contra las personas mayores. Respetar a los mayores de hoy es respetarse a uno mismo el día de mañana.

Otra de las características de la Silver Economy es el llamado diseño universal, aquel que está adaptado para todos. En inglés existe el lema “Design for olds, design for all.” Esta tendencia demográfica nos hará repensar todo lo relativo a servicios y productos para así adaptarlos a una sociedad inclusiva.

Finalmente, una de las señales más importantes de la Economía de Plata es su contribución al cambio de percepción de las personas mayores y del envejecimiento en general.

 

-¿El envejecimiento de la población causa siempre un impacto negativo en la economía de los países o también ofrece oportunidades importantes? ¿Qué datos existen al respecto?

-Desafortunadamente, la percepción del envejecimiento de la población siempre ha tenido un impacto negativo en la economía. Tradicionalmente, se consideraba la vejez como una enfermedad; los que utilizan este concepto suelen hacer referencia al gasto social y sanitario que esta conlleva y no a las posibilidades de crecimiento y desarrollo económico. Es por esta razón que se ha considerado el impacto económico negativo del envejecimiento por encima de sus fantásticas oportunidades de crecimiento económico.

No todas las necesidades para las personas mayores están relacionadas con la sanidad y el gasto público. Envejecer no siempre significa estar enfermo o ser dependiente. Puede que haya una pérdida de autonomía progresiva, pero mucho antes de que esto suceda existe un amplio abanico de productos, servicios y soluciones que habría que desarrollar y adaptar para este segmento de mercado.

Las necesidades de las personas mayores no solo están relacionadas con la dependencia y las enfermedades, sino también con el ocio, la cultura, la domótica, el transporte, la alimentación y el deporte, los cuales son, sin duda, oportunidades fantásticas de negocio. De hecho, se espera que en 2040 la Economía de Plata suponga el 2,4% del PIB francés.

 

-¿Qué sectores empresariales tienen un mayor potencial en la Economía de Plata? ¿Qué sectores van a tener más dificultades para adaptarse?

-Los sectores más tradicionales están ya bien implantados y desarrollados, como la asistencia y cuidados a domicilio, las residencias para personas mayores, etc. Sin embargo, existe todavía un gran potencial para la investigación y el desarrollo ante el amplio vacío existente en multitud de productos y servicios ligados a este segmento.

En términos de innovación, existen ya proyectos de domótica, robótica, etc., pero más allá, hay sectores que con frecuencia se olvidan, como la cultura, el ocio, las soluciones alternativas de desplazamiento o el turismo. Este último, por ejemplo, tiene un gran potencial entre los países de la Unión Europea. Es innegable que, más allá de los sectores económicos más tradicionales, existe un mercado con una tendencia de crecimiento y un enorme potencial.

Desde un punto de vista empresarial, los que van a tener más dificultades económicas son aquellos que tomen el tren de la Economía de Plata con retraso, es decir, esos que tarden más en adaptarse a la transición demográfica que vivimos. Cuanto más tarden en adaptar sus productos o servicios, más difícil les será alcanzar a las empresas precursoras que eligieron comenzar antes este camino. Por otro lado, el mercado laboral también tiene dificultades para adaptarse a este cambio demográfico. La contratación de personas mayores sigue siendo un problema en los países europeos y, aunque esto no es consecuencia directa de la Economía de Plata, sí lo es del envejecimiento de la población.

Según la manera que tengo de idealizar el futuro de la Silver Economy, los actores que van a tener una mayor dificultad para adaptarse son los que se identifican todavía con el concepto “anti-edad” (la cosmética, el maquillaje, las cremas, etc.), es decir, todo aquello que va en contra de la filosofía de aceptar de manera positiva el envejecimiento de la población.

 

-¿Qué medidas están aplicando los países europeos para hacer frente a los efectos del envejecimiento en la economía? ¿Cuáles cree usted que son las medidas más efectivas?

-Los países europeos están implementando diferentes medidas. Una de las más extendidas es el retraso de la edad de jubilación a los 65-70 años. No obstante, las soluciones son todas diferentes de un país a otro en la Unión Europea. Algunos de ellos han creado filiales a nivel estatal de la Economía de Plata, como es el caso de Francia, y otros cuentan con proyectos territoriales importantes, como es el caso de Ageing Lab en Andalucía.

Sin embargo, no existen soluciones únicas para el envejecimiento, y así como cada persona envejece de manera distinta, existen diferentes maneras de ver y tratar el envejecimiento demográfico de un país a otro. Los países nórdicos, por ejemplo, hace ya tiempo que se están preparando para este cambio demográfico, mientras que otros países han tenido recientemente la necesidad de empezar a teorizar alrededor de la Silver Economy. Independientemente de las medidas que tome cada país, el retraso de la jubilación parece ser un punto en común en la mayoría de naciones.

Es también necesario crear formación y estudios adecuados para preparar a aquellos que vayan a trabajar dentro del sector del envejecimiento. Solo de esta manera se puede atraer a los trabajadores necesarios a este sector.

Hace diez años, el mercado de las personas mayores no era atractivo, era el mercado de la dependencia y de la enfermedad, pero actualmente está cambiando para volverse un mercado de futuro. Una de las medidas para ayudar al desarrollo de este sector es la creación de organismos nacionales o concentraciones de empresas tipo clústeres. Todo depende de si nuestra visión de las cosas es más o menos liberal. De todas formas, incluso si los estados no toman medidas, la Economía de Plata va a avanzar y a desarrollarse, no hay marcha atrás.

 

-¿Cómo ve el sector de la Economía de Plata en España?

-España es mucho más plural. Culturalmente existe una diversidad más fuerte y las comunidades autónomas tienen un mayor poder de decisión que en Francia, donde el estado está más centralizado. Por ello, en mi opinión, los sectores de la Economía de Plata van a avanzar de manera diferente en las distintas comunidades autónomas. No obstante, yo creo que este tipo de economía está bien desarrollada en España sin haber necesitado ningún organismo que haya federado las diferentes partes del estado. El turismo, uno de los sectores económicos más importantes del país, puede adaptarse a las personas mayores, ayudando a crear un turismo sostenible durante todos los meses del año. Una iniciativa sería crear un sello de calidad para los turistas europeos que pueda ayudarles a asegurarse unas vacaciones de calidad en España.

 

-¿Cómo valora y qué espera de la celebración de este II Congreso de Envejecimiento y Dependencia en Jaén?

-Me siento muy feliz de que me hayáis invitado, es un honor para mí poder representar a Francia en este congreso internacional. Este evento me parece una gran iniciativa que da visibilidad a la Economía de Plata dentro y fuera de España. Creo que es muy importante que estos encuentros alrededor de la Silver Economía tengan una visión internacional, que es también nuestro objetivo con SilverEco.org y los SilverEco and Ageing Well International Awards.

Después de haber trabajado en el sector más de 15 años, desde mi experiencia puedo decir que estas iniciativas internacionales ofrecen una gran oportunidad para los intercambios con otras empresas, el crecimiento del negocio, la internacionalización de los productos, etc. Espero de todo corazón que este congreso tenga mucho éxito y sirva para compartir y dar a conocer ideas que permitan hacer crecer la Silver Economy a nivel mundial.

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Intergeneracionalidad

Alicia Carrillo: “Macrosad parte de la hipótesis de que las actuaciones encaminadas a favorecer la intergeneracionalidad hacen más felices a las personas”

Alicia Carrillo es Directora Regional de Operaciones de Macrosad, cooperativa andaluza dedicada a la prestación de servicios de educación y cuidados para las personas en su infancia y vejez. Diplomada en Trabajo Social y Graduada en Derecho por la Universidad de Granada, también cuenta con un máster de Gerontología Social y un Postgrado en Gestión y Dirección de Centros Residenciales. Junto a otros dos expertos, ofrecerá una ponencia sobre intergeneracionalidad y soledad en el II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia que se celebra en los días 27 y 28 de septiembre en Jaén.

A continuación, nos adelanta algunas claves para entender por qué la unión entre las generaciones más mayores y las más jóvenes es tan positiva para ambas partes, cómo la sociedad aborda el tema del envejecimiento o cuáles son los esfuerzos que realiza Macrosad para fomentar la intergeneracionalidad.

 

-¿Por qué apuesta Macrosad por la intergeneracionalidad?

-Esta apuesta nace del talento interno de nuestro equipo. Allá por 2007, en una de nuestras escuelas infantiles se comenzaron a generar lo que en su momento eran encuentros informales con mayores de una Unidad de Día en Granada. Tras unos años de trabajo interno y de especialización en programas intergeneracionales, obtuvimos en 2011 el ‘Premio Generaciones Unidas’. Además, comenzamos a aparecer en varias publicaciones y reportajes de revistas especializadas.

Desde entonces, hemos seguido trabajando en esta línea. Gracias a nuestra experiencia, hemos comprobado que promover y movilizar recursos a favor de la interrelación entre las personas de diferentes edades constituye un valor añadido de vital importancia en esta sociedad, la cual tiende a un mayor envejecimiento en relación a la pirámide poblacional.

 

-¿De qué modo trabaja Macrosad con la intergeneracionalidad? ¿Qué puede aportar una entidad gestora en torno a este tema, tanto a nivel práctico como en investigación?

-Macrosad parte de la hipótesis de que las actuaciones encaminadas a favorecer la intergeneracionalidad no sólo hacen felices a las personas, sino que suponen un valor añadido para las sociedades actuales y también para las venideras.

Por ello, contamos con apoyo del ámbito académico, como el de la Universidad de Jaén o la Universidad de Granada, que conocen perfectamente el campo de la investigación y desde hace aproximadamente un año tenemos abierta una línea concreta para investigar sobre intergeneracionalidad y felicidad. En diciembre tendremos los primeros resultados.

 

-Por la experiencia y recorrido de Macrosad en estos 24 años, ¿cómo ha ido evolucionando la intergeneracionalidad en la sociedad y el modo de fomentarla?

-En el último cuarto de siglo, tiempo de vida de Macrosad, la sociedad ha ido evolucionando hacia una pirámide de población cuyo grueso se encuentra en la generación que hoy tiene entre 50 y 60 años, el llamado “Baby Boom”. Según un informe de la ONU, la población mayor de 65 años se doblará en 2050 y eso no es sino una muestra palmaria del cambio social que ha experimentado nuestra sociedad en los últimos años.

La responsabilidad de quienes interactuamos con la sociedad, desde el mundo de la empresa, es entender la sociedad que tenemos y actuar en consecuencia. Por ello, y siendo conscientes de estos cambios sociales, en Macrosad hemos ido realizando en este tiempo diferentes acciones que nos han llevado a evolucionar en esta área.

En el inicio, nuestro trabajo fue progresando desde actividades puntuales a pequeña escala a un proyecto real y continuado en el tiempo. En la actualidad, podemos hablar de intergeneracionalidad como una seña de identidad intrínseca en todos nuestros centros y servicios. Gracias a nuestra experiencia, hemos reforzado este marco conceptual y ha hecho que demos un salto de posicionamiento, hasta el punto de que nosotros no utilizamos la intergeneracionalidad y la tecnología, sino que somos la intergeneracionalidad y la tecnología aplicada.

 

-Apelando de nuevo a su experiencia, ¿qué es lo que más suelen demandar las personas usuarias respecto a este tema?

-Desde Macrosad venimos observando que las personas mayores que están en contacto continuo con generaciones más jóvenes tienen una serie de beneficios cognitivos y emocionales importantes.

Esto se incrementa a medida que movilizamos más recursos a favor de la cooperación, la interacción y el intercambio entre personas de diferentes generaciones. Por ello, somos capaces de mejorar su autoestima, reducir comportamientos depresivos, disipar los sentimientos de soledad o de abandono, reducir el aislamiento entre ellos y hacerles, en definitiva, más felices.

En el caso de los niños y niñas a través de la intergeneracionalidad, se pretende modificar la percepción que suelen tener sobre las personas mayores. También aumenta su facilidad para entenderlos, reciben conocimientos de personas con una gran experiencia vital y van teniendo conciencia de los asuntos que le preocupan a las generaciones más avanzadas. En definitiva, también ayudamos a educar desde edades muy tempranas para tener una percepción positiva de los mayores.

¿Alguien se ha parado alguna vez a pensar cuánto cuesta un momento de felicidad o un pensamiento positivo? Desde Macrosad no aspiramos a cuantificarlos, sino a fomentar que la felicidad sea parte del día a día de las personas mayores y también de los niños y niñas.

 

-¿Cómo se deben abordar las situaciones de soledad en el contexto de prestación de servicios?

-El Instituto Nacional de Estadística hizo una predicción en la que adelantaba que en 2031 habría más de 5,5 millones de hogares unipersonales, lo que supondría el 28,6% del total. Datos muy significativos que nos hacen pensar que abordar la soledad es realmente crucial.

La soledad está dejando de ser un problema personal o psicológico —sentirse solo — para convertirse en un grave problema social (enfatiza esta palabra) y de salud pública —sentirse solo, estar solo y estar aislado—.

La soledad de las personas mayores parece una consecuencia lógica de sociedades “líquidas” y las sociedades inteligentes, la llamada Smart City, donde se han debilitado los vínculos, las relaciones y las redes sociales. Los procesos de individualización y personalización no han generado nuevos vínculos comunitarios que sustituyan a los antiguos, es decir, parece que se han debilitado las redes tradicionales de reciprocidad y apoyo mutuo sin haber sido sustituidas por otras nuevas.

 

-¿Cree que la sociedad está preparada para la intergeneracionalidad?

-Desde Macrosad nos vamos preparando e intentamos trasladar el mensaje de la necesidad de adaptación. En el último año hemos realizado un total de 210 actividades intergeneracionales, en el que participaron de media, en cada uno de los centros, más de 300 niños y niñas y más de una treintena de personas mayores.

La sociedad española, al igual que la europea, ha asumido como una realidad el progresivo envejecimiento de la población y comienza a ser consciente de los muchos beneficios emocionales y psicosociales que nos aporta integrar a las personas de distintas edades. Es por ello que podemos observar cómo cada vez son más las iniciativas sociales que emanan tanto de las Administraciones Públicas como de las propias entidades sociales.

Por eso, en Macrosad pondremos en marcha este año nuestro centro intergeneracional, el primero de España, con niños y niñas de edades comprendidas entre los 0 y los 3 años y un Centro de Día para personas mayores dependientes, a través del cual y de manera planificada, personas de distintas generaciones podrán compartir servicios y programas.

Será en Albolote (Granada) y sus instalaciones estarán íntegramente diseñadas para servir de espacio intergeneracional, como un tubo de ensayo que nos ayude a crear sociedades y generaciones más cohesionadas e inclusivas.

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Yolanda de la Fuente Robles: “La maquinaria de la universidad se alimenta de congresos de alto nivel como el II Congreso de Envejecimiento y Dependencia”

Yolanda de la Fuente Robles, Catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Jaén y Consultora Internacional del Banco Mundial, será ponente en la primera jornada del II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, que tendrá lugar en los días 27 y 28 de septiembre en Jaén.

En esta entrevista, la representante de la universidad cuenta en qué consiste el envejecimiento digno dentro de la nueva realidad de las sociedades actuales, poniendo el énfasis en la labor de la universidad como agente de cambio social.

 

-¿Qué se entiende por un envejecimiento digno y por qué es un concepto cada vez más importante?

-El envejecimiento digno se puede resumir en algo muy sencillo: la dignidad implica felicidad. Es muy importante que unamos ambos conceptos. Se trata de llegar a la vejez y vivirla de una forma positiva. Con el paso del tiempo se ha llevado a cabo una transición de paradigmas y la sociedad está cambiando muy rápido. Sin embargo, queda un punto importante: que se adapten aquellas administraciones o instituciones que hacen que el envejecimiento sea una oportunidad. Una oportunidad que implique seguir viviendo en plenitud y de una manera feliz.

 

-¿Cuál es el papel de la Universidad para conseguir un envejecimiento digno y qué aporta en cuanto a innovación?

-La universidad tiene un papel muy importante. No solo tiene que formar a los alumnos que serán los profesionales del mañana, sino que también tiene el papel fundamental de transferir conocimiento, de investigar y de ser motor de ese cambio. La universidad, si quiere cumplir la función para la que fue creada, tiene que dar respuesta a lo que la sociedad demanda y no ir a remolque de los cambios. Por eso tiene que investigar, detectar cuáles son esas necesidades y oportunidades y poner en funcionamiento esos nuevos cambios.

Yo creo que la universidad, si actúa no solamente desde el punto de vista formativo, sino además desde el punto de vista de la responsabilidad social, tiene que estar al frente de esos cambios, liderarlos y ser capaz de transformar la formación a lo que verdaderamente va a demandar la ciudadanía. No nos sirve ya formar al alumnado con unos métodos de aprendizaje clásicos y en conocimientos estancos. Ahora mismo tenemos esa oportunidad de participar en congresos y en comités científicos, abrir las puertas de la universidad y traernos ese conocimiento de la calle hacia el aula para compartirlo con nuestros alumnos. Esa es la clave.

 

-Sobre la actual atención a la dependencia, ¿cómo cree que podría mejorarse?

-Sobre la actual atención a la dependencia hay mucho que hacer. Hemos visto que la crisis ha sido un punto de inflexión en esa atención a la dependencia. Teníamos una ley magnífica, pero creo que también faltaba saber cómo llevarla a cabo desde el punto de vista de la financiación.

La dependencia tiene ahora un buen marco de atención y unas buenas herramientas, pero sin duda hay que seguir avanzando. Hay que pensar no solo en la atención a la dependencia, sino también quizá al paso anterior, a la promoción de la autonomía. Tenemos que desarrollar líneas que se quedaron atrás por la crisis y herramientas que ya aparecían en la propia ley de la dependencia. Es el caso de la asistencia personal o de las unidades de respiro.

-¿Cree que hay suficiente concienciación sobre el envejecimiento digno en la sociedad en general y en los propios sectores implicados?

-Yo creo que la sociedad va tomando conciencia sobre el envejecimiento en la medida en que las personas van tomando conciencia de la edad que van cumpliendo.

Con las últimas movilizaciones sobre el tema de las pensiones, se está visualizando al envejecimiento, a la ciudadanía que está en ese grupo de población como persona activa. Se tiene que dar una nueva respuesta, ya que con las personas mayores ya no funcionan las respuestas clásicas. Hay que concienciar a todo el mundo de ese nuevo perfil de personas mayores.

 

-¿Cuál es la responsabilidad de la sociedad en su conjunto en el objetivo de crear un envejecimiento digno y positivo? ¿Qué podría hacer para avanzar?

-Si lo unimos al tema de qué se puede hacer para avanzar, la respuesta es conocer bien a las personas a las que se va a atender. Por ello, el tema del perfil es muy importante como también lo es el de los roles. No se trata solo de las personas mayores, sino también de qué papel quieren jugar. Las personas mayores tienen que ser agentes de transformación social. Por eso hay que conocer bien ese perfil y comprobar que se trata de personas con estudios, que conocen y utilizan las tecnologías, en el que las mujeres han participado en el mercado laboral y, sobre todo, quieren participar y ser protagonistas en la sociedad en la que viven. Es una nueva ciudadanía a la que la sociedad debe intentar atender en esos retos que ya están presentes.

 

-¿Cómo valora la celebración de este II Congreso de Envejecimiento y Dependencia en Jaén?

-La valoro de una manera muy positiva. Yo creo que la fundación Ageing Lab es punta de lanza en Andalucía en innovación y en transferencia de conocimiento, sobre todo en temas de envejecimiento y dependencia. Toda esa labor, unido al hecho de que este segundo congreso recoge los retos que se vieron que había que afrontar en el primero, está creando mucha investigación, mucha innovación y, ante todo, futuras líneas de trabajo en la universidad, que no puede dar la espalda a lo que está sucediendo. Ante estos congresos tan importantes donde se expone intervención social de primer nivel y se presenta todo tipo de actividades relacionadas con la temática, la universidad tiene que recoger y transferir todo ese conocimiento para que nos sea útil. La universidad es como una especie de máquina que se nutre con congresos de este nivel para seguir avanzando en la línea del envejecimiento digno y positivo.

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La Fundación Ageing Lab impulsa un ecosistema de innovación y reflexión global con la celebración del II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia

Jaén, 5 de febrero de 2017. Ageing Lab, fundación andaluza especializada en la creación y transferencia de conocimiento en Envejecimiento, ha presentado esta mañana en el Parque Científico Tecnológico Geolit la segunda edición del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, ‘Una nueva mirada a la evidencia’. Se trata de una cita bianual internacional que tendrá lugar los próximos 27 y 28 de septiembre en el Recinto Provincial de Ferias y Congresos (IFEJA) de Jaén y que ya se ha posicionado como un espacio de reflexión internacional en materia de Envejecimiento.

Al acto de presentación han acudido María José Sánchez Rubio, consejera de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía y presidenta de honor de esta segunda edición del Congreso; Francisco Reyes, presidente de la Diputación de Jaén; Juan Manuel Rosas Santos, vicerrector de Enseñanzas de Grado, Postgrado y Formación Permanente de la Universidad de Jaén; Joaquín Guirado Molina, director del Centro de Empresas de CaixaBank; así como diferentes representantes de las diversas entidades y empresas que participarán en este relevante encuentro.

 

De izquierda a derecha: Juan Manuel Rosas Santos, vicerrector de la Universidad de Jaén; Francisco Reyes, presidente de la Diputación de Jaén; Mª José Sánchez Rubio, consejera de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía; Alfonso Cruz, presidente de la Fundación Ageing Lab; Joaquín Guirado, director del Centro de Empresas de CaixaBank
De izquierda a derecha: Juan Manuel Rosas Santos, vicerrector de la Universidad de Jaén; Francisco Reyes, presidente de la Diputación de Jaén; Mª José Sánchez Rubio, consejera de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía; Alfonso Cruz, presidente de la Fundación Ageing Lab; Joaquín Guirado, director del Centro de Empresas de CaixaBank.

 

Esta segunda edición del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia pretende ser un espacio para conocer, compartir y conectar ideas innovadoras de los diferentes grupos profesionales e investigadores que abordan con éxito los retos y soluciones de este cambio demográfico, impulsando un ecosistema de innovación social. Además, este encuentro intersectorial ofrece a los verdaderos protagonistas del evento, las personas mayores, la oportunidad de expresar sus necesidades, expectativas y deseos reales. En palabras de Alfonso Cruz, presidente de la Fundación Ageing Lab, “se trata de un espacio de conocimiento que se ha convertido en un observatorio permanente para ofrecer alternativas y diferentes perspectivas y visiones sobre la situación actual de las personas mayores a través de proyectos sociales, sanitarios, tecnológicos, económicos y culturales llevados a cabo por los diferentes agentes implicados en la cadena de valor”.

Expertos ponentes del Congreso

El programa de esta segunda edición reunirá a diferentes expertos en la materia dentro del ámbito nacional e internacional que abordarán temáticas como el impacto del Envejecimiento en la economía europea, el servicio tecnológico en cuanto a atención y cuidados o el papel de las personas mayores en la sociedad. Además, se aportarán las claves para la promoción de la autonomía de las personas mayores y se darán a conocer una serie de iniciativas para hacer las ciudades más sostenibles con las personas mayores abordando el gran desafío de la vejez en las grandes urbes “la soledad”.

En este sentido, entre los profesionales ponentes se encuentran los internacionales Jérôme Pigniez, presidente de Silver Eco, el portal web de referencia francés en la denominada ‘Economía de Plata’, y Cristiano Paggetti, director del Centro de Innovación y Tecnología italiano ‘I+’.

También se contará con la intervención de ponentes de la talla de Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid; Mariano Sánchez, profesor titular de la Universidad de Granada y experto en programas intergeneracionales; Yolanda Mª de la Fuente, catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Jaén y presidenta del Comité Científico del Congreso; José Antonio López, presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG); Alicia Carrillo, directora de Operaciones de Macrosad; y Matilde Pelegrí, directora general de Grupo Senda.

  Representantes de las instituciones colaboradoras del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia junto a Mª José Sánchez Rubio, consejera de Igualdad y Políticas Sociales en la foto de familia que ha cerrado la presentación
Representantes de las instituciones colaboradoras del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia junto a Mª José Sánchez Rubio, consejera de Igualdad y Políticas Sociales en la foto de familia que ha cerrado la presentación.

Un espacio para todos los agentes implicados

El Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia se ha configurado como un ecosistema de innovación y reflexión global en el que toda la comunidad puede exponer sus ideas innovadoras con el fin de aportar soluciones al reto que supone el Envejecimiento.

Las personas interesadas en participar en el Congreso pueden presentar sus comunicaciones científicas y posters digitales, que se expondrán en las zonas habilitadas del Palacio de Congresos de Jaén. También es posible asistir a esta cita a través del espacio LIVING LAB, laboratorio social donde las personas mayores son los principales protagonistas. Por otra parte, numerosas iniciativas innovadoras de diversas entidades se visibilizarán en el espacio EIOVA y, como novedad en esta edición, se habilitará un nuevo espacio de networking multidisciplinar que facilitará la conexión entre los asistentes y profesionales, denominado sinergias.

Este Congreso contará con diferentes partners, tanto del ámbito público como privado, que prestarán apoyo en difusión y visibilidad en distintos ámbitos de actividad. En su primera edición de octubre de 2016, este foro reunió a más de 400 profesionales que durante dos días fueron testigos de las propuestas que abordaron el desafío que supone envejecer en la sociedad actual. Es posible encontrar toda la información sobre el evento en la página Web www.envejecimientoydependencia.com.

Sobre Ageing Lab

Ageing Lab es una fundación andaluza creada en 2013 con el objetivo de convertirse en referente en creación y transferencia en envejecimiento y promoción de la autonomía personal. Surge de la inquietud de profesionales del ámbito de la empresa y la Universidad por construir una sociedad para todas las edades en un contexto de cambio social, que tiene como características más significativas el envejecimiento de la población y el incremento de la esperanza de vida de las personas.

Ageing Lab tiene vocación de integrar y transferir conocimiento, de establecer redes, de aglutinar iniciativas, de apoyar la profesionalización y mejora competencial de las personas que trabajan en torno al envejecimiento y de impulsar acciones empresariales responsables para que la vida de las personas mayores sea más autónoma.

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