Finaliza el II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia de la fundación Ageing Lab en Jaén con más de 40 empresas del sector y la participación activa de 126 proyectos e investigaciones de 6 países

  • Este encuentro bienal ha acogido a más de 450 profesionales de 11 países diferentes, posicionándose como un observatorio de reflexión internacional del sector.
  • Relevantes expertos y expertas mundiales de la investigación, planificación y gestión en materia de Envejecimiento han intervenido durante dos jornadas en las que las ideas innovadoras han cobrado especial protagonismo entre asistentes y participantes.

 

Jaén, 28 de septiembre de 2018. El II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, organizado ayer y hoy por la fundación Ageing Lab en el Recinto Provincial de Ferias y Congresos de Jaén (IFEJA), ha sido clausurado esta tarde con la asistencia de María José Sánchez Rubio, consejera de Igualdad y Políticas Sociales de la de la Junta de Andalucía y presidenta de Honor; Francisco Reyes, presidente de la Diputación de Jaén; Juan Ignacio Zafra, director territorial de CaixaBank en Andalucía Oriental; Juan Manuel Rosas, vicerrector de la Universidad de Jaén; y Alfonso Cruz, presidente de Ageing Lab, así como numerosos representantes de diversas entidades y empresas que han participado en este relevante encuentro internacional.

Clausura del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia

El balance de esta segunda edición del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, un encuentro bienal que ya se ha posicionado como un observatorio de reflexión internacional del sector, ha contado con datos sobresalientes, como la participación de más de 40 empresas del sector y la intervención activa de un total de 126 trabajos e investigaciones desarrollados por especialistas de 6 países distintos. Además, las comunicaciones orales han supuesto un aumento de un 400% respecto a la edición anterior.

En cuanto al número de asistentes las cifras también han resultado positivas ya que se han dado cita en IFEJA más de 450 profesionales procedentes de 11 países como España, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Irlanda, Italia, Marruecos, Portugal, República Dominicana y Reino Unido.

La jornada de hoy ha contado con la intervención de Yolanda de la Fuente Robles, catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Jaén y presidenta del Comité Científico del Congreso, y Cinta Pascual, presidenta del Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPs), que han expuesto la ponencia ‘Envejecimiento Digno como Derecho de Ciudadanía’. En sus comparecencias han querido dejar claro que las personas son el centro del sistema y que la dignidad implica felicidad, por lo que se trata de llegar a la vejez viviéndola de forma positiva. De este modo, según las expertas, el envejecimiento debe verse como una oportunidad adaptándose los servicios para proporcionar una respuesta a los deseos y necesidades de las personas mayores.

Yolanda de la Fuente y Cinta Pascual durante su exposición

Por su parte, la segunda ponencia de hoy ha girado en torno al título ‘¿Intergeneracionalidad versus soledad?’, a cargo de Mariano Sánchez, profesor de la Universidad de Granada y experto en programas intergeneracionales, Alicia Carrillo, directora de Operaciones de la cooperativa andaluza Macrosad, y María Pascual, coordinadora del Área Social de la Fundación Amigos de los Mayores. Esta terna de especialistas ha puesto de relieve que para que una sociedad exista se necesita una conexión entre las sucesivas generaciones. De esta manera, ambos profesionales han recalcado que las personas mayores que están en contacto continuo con generaciones más jóvenes tienen una serie de beneficios cognitivos y emocionales, y en los jóvenes aumenta su autoestima y la confianza en sí mismos. La intergeneracionalidad crea sociedades más cohesionadas y menos fragmentadas.

Mariano Sánchez, Alicia Carrillo y María Pascual conversan sobre intergeneracionalidad durante uno de los bloques del Congreso, ante la presencia de Carmen Moreno

 

Entrega de los Premios Luisa Martínez

Coincidiendo con la celebración del Congreso también ha tenido lugar la ceremonia de entrega de los premios Luisa Martínez, concedidos por Ageing Lab. Unos reconocimientos creados para apoyar e impulsar iniciativas dirigidas a mejorar la vida de las personas mayores que fueron fallados el pasado mes de mayo. El galardón ha sido otorgado al proyecto EDUSMART de la Universidad de Sevilla por su propuesta de relaciones sociales inteligentes a través de recursos tecnológicos y herramientas como la aplicación móvil ‘SmartRelationships’.

Alfonso Javier García González, responsable del proyecto EDUSMART, junto a Luisa Martínez
Foto de familia de la entrega de los galardones correspondientes al Premio de Investigación e Innovación Social “Luisa Martínez”

II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia

La segunda edición del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia ha contado un prestigioso conjunto de ponentes nacionales e internacionales que han abordado temáticas como el impacto del Envejecimiento en la economía europea, el servicio tecnológico en cuanto a atención y cuidados o el papel de las personas mayores en la sociedad. Además, se han aportado las claves para la promoción de la autonomía de las personas mayores y se han dado a conocer una serie de iniciativas para hacer las ciudades más sostenibles con las personas mayores abordando el gran desafío de la vejez en las grandes urbes.

Este encuentro profesional ha estado dividido en tres áreas donde se han expuesto numerosas iniciativas innovadoras y tecnológicas públicas y privadas, como el Espacio EIOVA; el Espacio Living Lab, que ha dado protagonismo en primera persona a los deseos y necesidades de las personas mayores; y el Espacio Sinergias, novedad en esta edición para fomentar el desarrollo de actividades de networking encaminadas a facilitar la conexión entre los asistentes y profesionales.

 

Un Congreso para todos los agentes implicados

El II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia ha contado con partners, tanto del ámbito público como privado, como la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, la Diputación de Jaén, la Universidad de Jaén y La Caixa, que han prestado apoyo en difusión y visibilidad en distintos ámbitos de actividad.

Es posible encontrar toda la información sobre el evento en la página Web:

www.envejecimientoydependencia.com.

Más de 450 profesionales de 11 países se dan cita en Jaén en la primera jornada del II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia de la fundación Ageing Lab

  • Se celebra hoy y mañana en el Recinto Provincial de Ferias y Congresos (IFEJA) de Jaén.
  • Este encuentro bienal es un espacio de reflexión internacional que reúne a relevantes expertos y expertas de la investigación, planificación y gestión en materia de Envejecimiento.
  • Se trata de un ecosistema de innovación donde toda la comunidad expone sus ideas innovadoras con el fin de aportar nuevos conocimientos y soluciones a este paradigma social.

Jaén, 27 de septiembre de 2018. El II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia organizado por la fundación Ageing Lab ha sido inaugurado esta mañana en el Recinto Provincial de Ferias y Congresos de Jaén (IFEJA) ante más de 450 profesionales procedentes de 25 comunidades autónomas y 11 países distintos, como España, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Irlanda, Italia, Marruecos, Portugal, República Dominicana y Reino Unido. Se trata de un ecosistema de innovación y reflexión global que ha reunido a especialistas nacionales e internacionales para dar a conocer y exponer ideas innovadoras con el fin de aportar soluciones al reto que supone el Envejecimiento.

Al acto de inauguración han asistido Ana Cobo, delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Jaén; Francisco José Martín, director general de Personas Mayores y Pensiones no contributivas de la Junta de Andalucía; Pilar Parra, vicepresidenta de la Diputación de Jaén; Miguel Serrano, director de Área de Negocio Jaén I de La Caixa; y Alfonso Cruz, presidente de Ageing Lab, así como representantes de diversas entidades y empresas que participan en este relevante encuentro.

Esta segunda edición del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, que se celebra durante la jornada de hoy y mañana bajo el lema ‘Una nueva mirada a la evidencia’, es un espacio bienal para conocer, compartir y conectar ideas innovadoras de diferentes grupos profesionales e investigadores que abordan con éxito los desafíos y soluciones de este cambio demográfico.

Prueba de ello es el destacado elenco de ponentes que participan en esta segunda edición. Concretamente, en esta primera jornada de Congreso han intervenido especialistas nacionales e internacionales como Jérôme Pigniez, presidente de SilverEco.fr, que ha protagonizado la ponencia inaugural. En su intervención, Pigniez ha destacado que el día de mañana no habrá sector económico que no se vea influido por el envejecimiento demográfico y ha puesto en valor que “las necesidades de las personas mayores no solo están relacionadas con la dependencia y las enfermedades, sino también con el ocio, la cultura, la domótica, el transporte, la alimentación y el deporte, que son oportunidades fantásticas de negocio”, añadiendo que se espera que en 2040 la Economía de Plata suponga el 2,4% del PIB francés.

Jornada inaugural del Congreso

Más tarde ha intervenido Alfonso Cruz, presidente de Ageing Lab, con su ponencia ‘Ciudades con valor: envejecimiento y sostenibilidad’, que ha manifestado que “en España hay 4,6 millones de viviendas unipersonales, por lo que un 10% de la población vive sola”. Además, el representante de Ageing Lab ha explicado que “para 2066, este porcentaje de viviendas unipersonales alcanzará el 35% por lo que vivir solo es una nueva forma de vida”. En este sentido, y aplicando este dato a las personas mayores, “en España un 41,7% de las personas mayores de 65 años, es decir, casi dos millones de personas, viven solas, y el 70% son mujeres en su mayoría viudas”.

A continuación ha tenido lugar la intervención conjunta de José Antonio López Trigo, presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología y médico especialista en Geriatría, y Nick Guldemond, profesor de Cuidados y Tecnología en el Instituto de Política y Gestión de la Salud de la Universidad Erasmus de Rotterdam y asesor de organizaciones internacionales, denominada ‘Factores clave en la promoción de la autonomía personal’. En sus ponencias han desarrollado diversos aspectos sobre qué hacer desde dentro de la sociedad para ser más eficiente en lo relativo a la autonomía personal y han puesto en valor que los factores clave se basan en el desarrollo de toda una vida saludable, no solo de un envejecimiento activo.

Para cerrar la jornada de ponencias ha expuesto Cristiano Paggetti, director del Centro de Innovación y Tecnología italiano I+, que ha girado su intervención en torno al título ‘Tecnología al servicio de los cuidados: ¿realidad o ficción?’, donde ha defendido que la tecnología ha alcanzado un alto nivel de madurez y está capacitada para soportar una nueva generación de servicios de atención a través de una fácil interconexión entre las personas que necesitan cuidados, los servicios y los dispositivos. No obstante, Paggetti ha subrayado que “el desafío no es la tecnología en sí misma, sino el diseño del modelo de negocio”.

La jornada de mañana contará con la intervención de ponentes de la talla de Yolanda de la Fuente Robles, catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Jaén y presidenta del Comité Científico del Congreso; Cinta Pascual, presidenta del Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPS); Mariano Sánchez, profesor titular de la Universidad de Granada y experto en programas intergeneracionales; Alicia Carrillo, directora de Operaciones de la cooperativa andaluza Macrosad; y María Pascual, coordinadora del Área Social de la Fundación Amigos de los Mayores.

Ana Cobo, delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Jaén, durante la presentación del Congreso

Tres espacios destinados a la innovación

Otro de los focos principales de atracción del Congreso son los tres espacios distintos con los que cuenta, como el Espacio EIOVA, que acoge numerosas iniciativas innovadoras, tanto públicas como privadas. Esta zona muestra trabajos como el Plan Andaluz de Autonomía Personal, el Mapa de Servicios Sociales de Andalucía o el proyecto internacional ‘En Buena Edad’ y también exhibe iniciativas como Sheld-On, que busca establecer una red multidisciplinar para desarrollar soluciones encaminadas a la autonomía en los hogares, o Remind, que aboga por el uso de técnicas computacionales en entornos inteligentes dirigidas a personas con demencia. Otro de los proyectos estrella es el pionero centro intergeneracional que desarrolla Macrosad en Albolote (Granada) y la iniciativa de La Caixa ‘Primero las personas. Cuidar como nos gustaría ser cuidados’.

Y es que la característica más relevante del Espacio EIOVA es la multisectorialidad de los proyectos presentados, ya que entre sus innovaciones para personas mayores se dan cita una significativa diversidad de ámbitos relacionados como Arquitectura, Seguridad o Tecnología, entre otros.

 

Espacio Living Lab

Otra de las zonas más destacadas de la segunda edición de este congreso intersectorial es el espacio Living Lab, ya que es el lugar en el que cobra especial protagonismo el objetivo de este encuentro profesional: las personas mayores, ofreciéndoles la oportunidad de expresar sus necesidades, expectativas y deseos reales. Living Lab supone un espacio de conocimiento convertido ya en observatorio permanente para ofrecer alternativas y diferentes perspectivas y visiones sobre la situación actual de las personas mayores a través de proyectos sociales, sanitarios, tecnológicos, económicos y culturales, como la tecnología Stimulus, una serie de entornos gamificados que los acercan a las nuevas herramientas digitales.

 

Espacio Sinergias

La novedad en esta edición es el nuevo Espacio Sinergias, habilitado para el desarrollo de actividades de networking multidisciplinar encaminadas a facilitar la conexión entre los asistentes y profesionales, que tienen la oportunidad de mantener reuniones, intercambiar experiencias y conocimientos y definir nuevas vías de colaboración.

Además, en el II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia también se exhiben pósteres y se presentan una completa variedad de comunicaciones libres, tanto presenciales como virtuales, a cargo de personas investigadoras que aportan su visión sobre Envejecimiento.

 

APP del Congreso

Ageing Lab ha apostado en esta edición por la comunicación bidireccional con la creación de la APP oficial para el II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, tanto en castellano como en inglés, para mejorar la experiencia de los asistentes antes, durante y después de la celebración del encuentro. Esta aplicación, que ya está disponible para su descarga gratuita en Google Play y en App Store, permite calificar el nivel de las ponencias y expertos, sugerir dudas y tener al alcance de la mano toda la información más relevante. Su uso es fundamental para el Espacio Sinergias, ya que permite interactuar con personas que cuentan con los mismos intereses.

 

Un espacio para todos los agentes implicados

El II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia cuenta con partners, tanto del ámbito público como privado, como la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, la Diputación de Jaén, la Universidad de Jaén y La Caixa, que han prestado apoyo en difusión y visibilidad en distintos ámbitos de actividad.

Es posible encontrar toda la información sobre el evento en la página Web:

www.envejecimientoydependencia.com.

Cristiano Paggetti: “El desafío para una nueva generación de servicios de atención no es la tecnología en sí, sino el diseño de un nuevo modelo de negocio”

Cristiano Paggetti es director general de I+, entidad italiana dedicada e-Salud. Además, es experto externo para la Comisión Europea desde 1998 en el ámbito de las ciencias de la vida y la tecnología. Los días 27 y 28 de septiembre estará presente en el Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia de Jaén, donde ofrecerá una ponencia titulada “Tecnología al servicio de los cuidados. ¿Realidad o ficción?”.

En esta entrevista aporta su visión sobre la aplicación de los avances tecnológicos en el área de los cuidados a las personas mayores, los principales obstáculos existentes y en qué áreas se produce una mayor innovación.

 

-¿Podría resolvernos en pocas pinceladas la propia pregunta de su ponencia? ¿Es una realidad o es ficción la tecnología al servicio de los cuidados?

-La tecnología ha alcanzado un alto nivel de madurez y es capaz de soportar una nueva generación de servicios de atención a través de una fácil interconexión entre las personas que necesitan cuidados, los servicios y los dispositivos.

Sin embargo, es importante destacar que el desafío no es la tecnología en sí misma, sino el diseño del modelo de negocio. Por lo general, la estrategia de aplicación del servicio es el factor crucial en todo el mundo, mientras que el componente tecnológico es relevante para menos del 10% del desafío global al que nos enfrentamos.

 

-¿Qué dificultades se observan en la implantación de este tipo de tecnología para que pueda ser utilizada por cualquier ciudadano?

-El problema principal es identificar los cuidados pertinentes que requiere cada persona, no solo por parte de los profesionales sino también de la misma persona usuaria. Otra dificultad es conocer con exactitud cuál es el impacto que se desea conseguir en relación con los recursos disponibles (concretamente en el área de las TIC). Sobre esta base, es necesario un equipo multidisciplinario para diseñar una solución adecuada y a la vez sostenible.

Este tema es realmente estratégico y esa es la razón por la que, en colaboración con la Universidad de Ulster y varios centros de referencia, organizamos cada año una “Summer school on Connect Health” multidisciplinaria (http://www.connectedhealth-summerschool.org/) con la participación de más de 20 países. La edición del próximo año se basa en los hogares inteligentes para las personas con algún tipo de demencia.

 

-Como experto externo de la Comisión Europea desde 1998, ¿cree que los países europeos y la propia Unión Europea hacen lo suficiente para llevar la tecnología al ámbito de los cuidados? ¿En qué posición quedaría España en comparación con los demás países?

-Europa es líder en este ámbito y está promoviendo numerosas iniciativas para impulsar la denominada Economía de Plata. Algunos países, incluyendo España, están experimentando un gran avance en innovación dentro de la gestión de los servicios sociales y sanitarios.

No obstante, existe un gran número de oportunidades no explotadas en cuanto a nuevos modelos de servicio y conceptos comerciales. Por ejemplo, una participación reforzada de profesionales y familiares en el cuidado de las personas mayores es una de las principales áreas para futuras intervenciones.

 

-Dentro de este campo de actividad que gira en torno a los cuidados a personas mayores, ¿dónde existe más innovación tecnológica y en qué otros aspectos habría que investigar más?

-Probablemente, el sector que más crece en ese ámbito es el área del Internet de las cosas en entornos inteligentes. En este campo, la tendencia de las nuevas tecnologías es favorecer los servicios orientados a la autogestión de los usuarios. Estos se enfocan en la automatización doméstica y a crear soluciones flexibles de fácil aplicación.

Aquí aparece la problemática del apoyo a la labor de las personas cuidadoras en este aspecto, donde un enfoque multigeneracional podría ser una de las respuestas a esta cuestión.

 

-Para finalizar, ¿podría comentarnos un avance tecnológico en concreto que le ilusione especialmente de cara a los cuidados del futuro?

-Para encarar cualquier desafío específico o para crear un nuevo servicio, necesitamos un análisis previo y un adecuado conocimiento del contexto. Por eso, me gustaría enfocar mi trabajo en el campo de la recopilación de datos y ayudar a impulsar el autoinforme de los usuarios. Para ellos es realmente importante poder percibir y evaluar correctamente la calidad y los beneficios de los nuevos servicios de atención que vayan surgiendo en el futuro.

Congreso

María José Sánchez Rubio: “El II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia va a señalar las líneas por donde van a ir encaminadas las actuaciones del futuro, por lo que tenemos que tomar nota desde la Administración”

La consejera de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, María José Sánchez Rubio, será la Presidenta de Honor del II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia que se celebra los días 27 y 28 de septiembre en Jaén.

Licenciada en Psicología y diplomada en Trabajo Social y Gerontología, en esta entrevista comenta la actualidad de la legislación regional y los servicios sociales relacionados con las personas mayores y la dependencia, así como los retos de futuro para Andalucía en materia de envejecimiento.

 

-En primer lugar, ¿cuáles son las principales actuaciones de la nueva ley de servicios sociales de Andalucía y qué aporta en relación a las personas mayores y la dependencia? ¿Qué retos afronta Andalucía en el marco de esta materia?

-Esta nueva ley, que podemos decir con orgullo que es pionera en el reconocimiento de derechos y el blindaje de determinadas prestaciones, consolida los avances conseguidos en materia de servicios sociales en Andalucía, estableciendo los principios rectores de la política social y económica que orientan las actuaciones de la Administración. Como no podía ser de otra manera, tiene muy presentes a las personas mayores y a las que están en situación de dependencia.

En consecuencia, esta ley recoge los derechos de las personas usuarias de centros residenciales y centros de día, recordando que la atención que reciben estas personas debe estar supeditada a que son sujetos de derecho y que vamos a velar por que esos derechos sean siempre respetados.

Otro aspecto que quiero destacar es que esta ley pone un énfasis especial en la participación activa de la ciudadanía, dedicando un capítulo entero a este asunto e incluyéndola en el asunto de los servicios sociales. De alguna manera esta idea materializa el concepto de “participación” como uno de los pilares del envejecimiento activo, que ya se formulaba en el Libro Blanco del Envejecimiento Activo Andaluz y que va a seguir estando presente en nuestras políticas. Tenemos que facilitar la participación de las personas mayores y esta ley la garantiza, ofreciendo nuevos cauces como el Consejo de Servicios Sociales a nivel autonómico, pero también explicitando la obligación de garantizar la participación en todos los centros y servicios.

Además de estas ideas un poco más generales, en el ámbito específico de las personas mayores la nueva ley introduce dos novedades muy concretas: en primer lugar, el reconocimiento de la atención a personas mayores víctimas de violencia intrafamiliar como prestación garantizada, es decir, con carácter de derecho subjetivo, exigible y de provisión obligatoria; y en segundo lugar, la adecuación de la denominación y clasificación de los recursos para la atención a las personas mayores a las que establece la Ley 39/2006 de 14 de diciembre de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, unificando la forma de denominar los centros, evitando así equívocos.

 

-En el espacio EIOVA del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia tendremos la oportunidad de conocer el nuevo mapa de Servicios Sociales de Andalucía. ¿Nos podría avanzar algunos aspectos claves sobre esta iniciativa?

El Mapa de Servicios Sociales y el Catálogo de Prestaciones, que se han elaborado a partir de la nueva ley, son dos instrumentos que van a ser fundamentales para la planificación estratégica de las políticas que afectan a las personas mayores, tanto las relacionadas con el envejecimiento activo como las de la atención a las personas que están en situación de dependencia.

En este sentido, el Mapa proporciona la imagen de cómo están distribuidos nuestros recursos geográficamente y cuál es el índice de cobertura respecto de la población, lo que va a ayudarnos a determinar dónde priorizar nuestras actuaciones. Por su parte, el Catálogo va a definir cada uno de los servicios y prestaciones, las condiciones de acceso y su disponibilidad. Va a mantenerse actualizado de manera permanente, adaptándose a las necesidades cambiantes de la población, lo que sin duda va a ser muy beneficioso para nuestra ciudadanía.

 

-Las personas que se encuentran en una situación de dependencia aumentan debido al progresivo envejecimiento de la población. ¿Qué proyectos o políticas pondrá en marcha el actual Gobierno andaluz para fomentar la autonomía y la calidad de vida de estas personas?

Las políticas de prevención de la dependencia y de promoción de la autonomía personal son una prioridad para este Gobierno.

Andalucía cuenta con numerosas prestaciones y servicios dirigidos a que las personas mayores puedan permanecer el mayor tiempo posible en su entorno, realizando su vida de forma independiente. Entre estos servicios destaca el apoyo continuado y personalizado de la teleasistencia, con la tranquilidad y seguridad que les aporta el estar atendidos durante las 24 horas todos los días del año.

Además, se promueve la mejora de su calidad de vida, manteniéndoles activos tanto física como intelectualmente a través de los talleres de promoción de la autonomía que tienen como fin retrasar el mayor tiempo posible el avance de las situaciones de dependencia.

Esta apuesta por los servicios de promoción de la autonomía queda reflejada en el I Plan Andaluz de Promoción de la Autonomía Personal y Prevención de la Dependencia (2016-2020), cuyo objeto es promocionar la autonomía personal y reducir la prevalencia de deficiencias y discapacidades que puedan dar lugar a situaciones de dependencia, así como mejorar la calidad de vida de las personas en situación de dependencia o en riesgo de desarrollarla y que establece el marco en el que se desarrollarán.

Otro instrumento fundamental para las personas mayores es la Tarjeta Andalucía Junta sesentaycinco, que se ha consolidado como el instrumento por excelencia de envejecimiento activo en Andalucía. De hecho 7 de cada 10 personas de más de 65 años de esta comunidad autónoma disponen de ella. La misión de esta tarjeta gratuita que la Junta de Andalucía pone a disposición de todas las personas mayores de 65 años es lograr un envejecimiento saludable, participativo y enriquecedor para el conjunto de la sociedad.

Todas estas actuaciones por las que está apostando firmemente la Junta de Andalucía están encaminadas a promover la autonomía personal y prevenir el avance de las situaciones de dependencia, impulsando el envejecimiento activo.

 

-Tras más de veinte años de implantación, el Servicio Andaluz de Teleasistencia (SAT) es el primer servicio público con apoyo tecnológico que ha conseguido tener presencia en los domicilios de personas mayores y ha posicionado a Andalucía como líder nacional absoluto en teleasistencia. ¿Qué desafíos afronta este servicio en los próximos años? ¿Cómo lo valoran las personas usuarias?

-El servicio de Teleasistencia de la Junta de Andalucía es un servicio público que desde hace más de 16 años ofrece una atención social continuada y personalizada durante las 24 horas del día todos los días del año, aportando tranquilidad a las personas usuarias y a sus familias. Nuestra comunidad es la primera que ha contado con un servicio de teleasistencia de gestión directa y pública.

Las personas usuarias de teleasistencia —personas en situación de dependencia, personas mayores de 65 años y personas con discapacidad— se muestran muy satisfechas con esta prestación. Por ello, nos sentimos muy orgullosos de este recurso social por el que estamos apostando, incorporando nuevos dispositivos de seguridad y desarrollando más servicios y aplicaciones, todo con el único fin de ofrecer una mejor asistencia a las más de 217.000 familias andaluzas que viven con mayor tranquilidad al saber que hay alguien detrás de ese botón, alguien que les atiende las 24 horas ante cualquier problema que se les presente o, simplemente, alguien con quien poder hablar y sentir que no están solas.

Desde sus inicios, este servicio público de teleasistencia de Andalucía ha estado a la vanguardia tecnológica y es considerado como un servicio pionero tanto a nivel social como tecnológico. De hecho, está reconocido como uno de los más importantes de Europa debido a la gran cobertura de personas atendidas, así como por las prestaciones que ofrece.

Desde la Junta de Andalucía vamos a seguir potenciando este servicio y prueba de ello es el desarrollo que está experimentando la Teleasistencia Avanzada, un servicio considerado como la prestación principal para las personas con dependencia moderada.

 

-Andalucía es Reference Site de la Comisión Europea, un reconocimiento de la comunidad autónoma como lugar de referencia en el ámbito del envejecimiento activo y saludable. ¿Qué aspectos son los que más se valoran desde Bruselas?

-Para Andalucía, ser un referente a nivel europeo en el ámbito del envejecimiento activo y saludable supone todo un orgullo, además de un justo reconocimiento a los esfuerzos dedicados para dar respuesta a la situación sociodemográfica actual y a la que previsiblemente se dará en el futuro, apostando por la calidad y la innovación, y teniendo siempre presente el bienestar de nuestras personas mayores.

Haber recibido este reconocimiento en dos ocasiones y, dicho sea de paso, con la máxima de las puntuaciones en la segunda de ellas, nos indica que se está yendo por la senda adecuada. No obstante, también nos exige mantener la misma línea de trabajo para no dejar de ser un referente, fundamentalmente porque esto va a redundar en la calidad de vida de nuestras personas mayores.

En mi opinión, lo que Europa valora de nuestras políticas es la constante búsqueda de soluciones innovadoras, fruto de un compromiso firme de la Junta de Andalucía por conseguir el bienestar de las personas mayores, y partiendo siempre de una visión positiva del envejecimiento, con el empoderamiento y la participación ciudadana como guía de nuestras actuaciones.

Otro aspecto muy estimado es el carácter global de las estrategias que se llevan a cabo en Andalucía, lo que implica la participación y colaboración de Administración, ciudadanía, universidades y empresas. De alguna manera este Congreso Intersectorial es un claro ejemplo de la apuesta por la innovación y la participación de estos cuatro sectores para abordar los retos que nos plantean el envejecimiento y la dependencia.

 

-Como Presidenta de Honor del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, ¿qué espera de este importante evento internacional?

-En primer lugar, quiero decir que para mí es un privilegio ser Presidenta de Honor de un evento tan notable y de una calidad humana y científica excelente. Un segundo Congreso cuenta con la ventaja de la experiencia del primero, pero por otra parte, despierta unas expectativas que le obligan a estar a la altura de su antecesor o superarlo. Yo creo que esta edición va a cumplir las mejores expectativas de participación, va a ser un momento de encuentro que invite a compartir reflexiones, iniciativas y propuestas para afrontar los retos que nos plantean el envejecimiento y la dependencia, y va a señalar las líneas por donde van a ir encaminadas las actuaciones del futuro, por lo que tenemos que estar atentos y tomar nota desde la Administración.

Seguro que cuando finalice el Congreso tendremos la satisfacción de poder felicitarnos por el trabajo realizado durante las jornadas, estaremos con la agenda llena de anotaciones para ponernos a trabajar, y nos despediremos con el deseo de que la Fundación Ageing Lab esté pensando en organizar la tercera edición.

José Antonio López Trigo: “El aumento de la esperanza de vida es el mayor logro social de la historia y lo estamos convirtiendo en una carga para la sociedad”

El presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología y médico especialista en Geriatría, José Antonio López Trigo, será ponente en el II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia del 27 y 28 de septiembre en Jaén.

En esta entrevista expone los principales problemas de la atención especializada a las personas mayores, cómo desarrollar la autonomía personal y cuál es el estado de la figura del geriatra en España.

 

-Sintetizando muy brevemente su ponencia, ¿cuáles son los factores clave que usted destacaría en la promoción de la autonomía personal?

-Los factores clave se basan en el desarrollo de toda una vida saludable, no solo de un envejecimiento activo. Esto implica principalmente participar en la sociedad como uno más y cuidar tanto del estado físico como del psíquico y emocional.

 

-¿Cuáles son los principales obstáculos que encuentran las personas mayores para poder vivir de forma autónoma?

-Existen multitud de obstáculos ambientales que dificultan la accesibilidad. Ciudades, pueblos pequeños, comunidades de vecinos o multitud de infraestructuras que, por su complejidad, resultan poco amigables con las personas mayores y complican su autonomía.

También hay otro factor importante que no es nada nuevo, aunque parece que ahora se trata más en los medios de comunicación: la soledad. Esta termina minando a las personas mayores que, al tener que manejarse solas día a día, tienen que hacer frente a una serie de problemas de todo orden que terminan comprometiendo su autonomía. En este asunto afectan desde factores relacionados con problemas emocionales hasta auténticas enfermedades físicas.

 

-En el caso particular de España, ¿cuál es la situación general en la promoción de la autonomía personal? ¿Existen particularidades importantes en relación a nuestros vecinos europeos?

-Es curioso que con la ley avanzada y moderna que tenemos (sin estar exenta de crítica), llamada “Promoción de la autonomía personal y prevención de la dependencia”, nos hayamos quedado al final solo con la parte de la dependencia. Es más, se ha dejado aparcada la prevención para poder hacer de esa ley el paradigma de la atención a la dependencia. Sin embargo, si nos hubiéramos volcado en la primera parte, tendríamos un panorama muy avanzado en prevención y, en consecuencia, habría que destinar menos recursos a la atención y a los cuidados.

La situación en nuestro país, por desgracia, es desigual por el régimen de aplicación y administración desde las comunidades autónomas, que hace que en muchas ocasiones el desarrollo de cualquier servicio no sea armónico ni simétrico, sino que vaya por caminos diferentes.

Si nos comparamos con el entorno europeo, estamos aceptablemente bien, sobre todo en tasas de envejecimiento o índices como la esperanza de vida al nacer o a los 65 años. Pero hay índices no tan satisfactorios relacionados con la calidad de vida a medida que envejecemos.

Hay que destacar que tampoco estamos desarrollando de forma adecuada algunos aspectos relacionados con la atención sanitaria en cuanto a dependencia y prevención. Por un lado, los dispositivos de atención a las personas mayores son insuficientes. Por otro, la desigualdad entre comunidades autónomas también implica que una persona, por haber nacido en un determinado lugar, pueda disfrutar o no de un determinado tipo de servicio especializado.

Todo esto no significa que haya que ofrecer una atención geriátrica especializada (incluyendo aquí fisioterapia, terapia ocupacional, psicología, enfermería, medicina, etc.) para todas las personas mayores que no tengan problemas graves de funcionalidad y autonomía. Este servicio debe existir para atender a aquellas personas más vulnerables o con necesidades específicas, igual que a una persona que se rompe un hueso se le deriva al traumatólogo.

 

-La figura del pediatra está asentada en la sociedad. En cambio, a la figura del geriatra todavía le queda camino por recorrer de cara a su conocimiento social, ¿por qué cree que ocurre esto? ¿Qué medidas hay que fomentar para poner en valor la figura del geriatra y que vaya penetrando y asentándose cada vez en la sociedad?

-El conocimiento social de esa figura, que por fortuna es cada vez mayor, depende de una voluntad política para hacerlo efectivo. Esto no significa que se requiera más gasto o inversión, sino que hace falta una adecuación o reubicación de los servicios y ponerlos a disposición de las personas.

Hay especialidades como la hematología, por ejemplo, que no son de dominio popular, pero son servicios que se ofrecen cuando son necesarios y sin que la ciudadanía salga a protestar exigiendo unidades de hematología. Lo mismo ocurre con la geriatría: no es necesario que las personas mayores lo reclamen, aunque lo hagan igualmente, para que haya servicios de atención especializada. La realidad y el cambio demográfico son los que hacen imprescindible ese servicio, pero quien tiene la posibilidad de desarrollarlo debe analizar con acierto las necesidades de la población para poder dar una respuesta adecuada.

Esta situación hace que se dé una inversión de valores. Utilizamos términos como reto demográfico o crecimiento eclosivo de la población, pero lo cierto es que el aumento de la esperanza de vida es el mayor logro social de la historia y lo estamos convirtiendo en una carga para la sociedad. Se dice que son los que consumen los recursos, los que hacen caro el sistema y van a acabar con él… Deberíamos estar celebrándolo.

 

-En la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, que celebra este año su 70º aniversario, ¿cómo se ha avanzado en este terreno?

-Con las limitaciones propias de una sociedad científica, siempre tratamos de no caer en un pecado muy común en este tipo de organizaciones, que es la endogamia, es decir, acciones solo para consumo interno. Por ello, tratamos de sacar la sociedad a la calle, en parte gracias a nuestra fundación Envejecimiento y Salud, que tiene los cometidos más directos de trabajo con personas no profesionales que se mueven en el ámbito del envejecimiento.

Desde hace años llevamos a cabo diversas campañas dirigidas a personas mayores para incentivar la autonomía personal. Con ellas tratamos de, por ejemplo, concienciar de la importancia de la vacunación de la gripe, transmitir hábitos saludables y de buena alimentación, ofrecer programas de estimulación cognitiva, etcétera. Hay que destacar que hemos puesto un especial empeño en la promoción social para que las personas mayores ejerzan el liderazgo social que les corresponde, que es mucho mayor que el que esta sociedad les otorga actualmente.

Cinta Pascual

Cinta Pascual: “El envejecimiento digno es concebir que las personas son el centro del sistema”

Cinta Pascual, ponente del II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia del 27 y 28 de septiembre en Jaén, es la presidenta de CEAPs, el Círculo Empresarial de Atención a las Personas. También es presidenta de la Asociación Catalana de Recursos Asistenciales (ACRA) y presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias y Directivas (ADEDE). En 1995 creó L’Onada Serveis, una organización especializada en servicios a las personas. 

En esta entrevista explica la necesidad de escuchar y atender las necesidades de las personas mayores, los principales retos a los que se enfrentan los profesionales de la atención y los objetivos de CEAPs como representante de las empresas del sector de la dependencia.

 

-¿Por qué nace CEAPs? ¿Cómo representa CEAPs a las empresas del sector de la dependencia?

-El Círculo Empresarial de Atención a las Personas nace por la necesidad de un organismo que representase realmente a las personas, es decir, al empresario, al profesional y al usuario. Estamos presentes en nueve comunidades autónomas, incluyendo Madrid, Cataluña, País Vasco y Andalucía, y damos representatividad para empresas del sector fundamentales a nivel nacional.

Cuando creamos CEAPs, necesitábamos asociar el sector de la dependencia con la seriedad, la discreción y la máxima transparencia, que son valores irrenunciables que deben presidir la actuación de cualquier organización empresarial. Desde ahí hemos trabajado por un modelo que ponga a la persona en el centro del sistema, que defienda la colaboración público-privada, que dote a la dependencia de un presupuesto que se ajuste a las necesidades de nuestros mayores y con un IVA del 4% para todo el sector, algo que hemos logrado parcialmente y por lo que seguiremos luchando.

 

-Su ponencia gira en torno al envejecimiento digno como derecho de ciudadanía. ¿Nos podría explicar brevemente en qué consiste esta idea y cómo se aplica desde el CEAPs?

-La clave está en entender que las personas son el centro. Si realmente nos paramos a escuchar y atender lo que quieren, podremos analizar la situación y comprobar en qué estamos fallando. Precisamente, cada vez son más las personas mayores de 85 años que, a pesar de estar en situación de dependencia, no desean vivir en una residencia. Por lo tanto, se detecta un paradigma con relación a nuestros servicios, los cuales deben de ser minuciosamente revisados.

Nuestro gran reto es trabajar al unísono para poder ofrecer plataformas de servicios que proporcionen una respuesta a estos deseos y necesidades que no dejan de ser un derecho de las personas. Teniendo en cuenta el crecimiento que registrará la población mayor de 85 años, no hay opción: hay que poner en el punto de mira a las personas mayores y no al sistema.

 

-Como presidenta del Círculo Empresarial de Atención a las Personas, ¿qué tipo de políticas sociales o medidas de carácter general propone para contribuir al envejecimiento digno al que hace referencia en su conferencia?

-Lo primero que hay que decir es que para que nuestro cometido tenga sentido, debemos dejar de hablar de Atención Centrada en la Persona solo en los centros residenciales y hablar de Atención Centrada en la Persona en general, en todos los ámbitos.

Creo que no tiene ningún sentido debatir entre entidades y profesionales del sector solo para tomar decisiones que afectan a terceros sin tenerlos realmente en cuenta y dejándolos fuera del foco de atención.

Por mi parte, el método que debemos seguir está bien claro: primero escuchar y luego actuar. Una vez hayamos detectado estos indicadores podremos debatir sobre las medidas que se deben emprender, los posibles aspectos legales o las acciones que se pueden modificar o desarrollar.

En otras palabras, se trata de confeccionar “trajes a medida” para cada persona y sus familiares. Por ello, el gran debate se origina en cómo la coordinación público-privada se debe poner de acuerdo para impulsar unas respuestas eficaces para cada persona.

 

-¿Podría explicarnos qué otro tipo de proyectos o iniciativas ha puesto en marcha o baraja de cara al futuro el organismo que preside con el fin de contribuir al envejecimiento digno al que apela?  

-Uno de los fundamentos de CEAPs es el de ejercer como interlocutor entre la administración pública y la privada. Algo fundamental para el desarrollo de las políticas, las cuales deben diseñarse por los profesionales y las instituciones implicadas con el fin de adelantarnos a las necesidades de las personas mayores.

Además, el Círculo nació también para realizar un trabajo en equipo en la puesta en marcha de un proceso de coworking para crear nuevas plataformas de servicios que se adapten de manera eficaz, fácil y transversal al conjunto de necesidades. De este proceso colaborativo surgen nuevos puntos de partida muy enriquecedores en la atención a las personas, ya que las políticas de cada región y de cada empresa nos invitan a reflexionar y a mejorar día a día.

Otro de nuestros retos actuales es la incorporación del uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación con el fin de disminuir el riesgo a error y posibilitar una mayor garantía de bienestar en el servicio que se ofrece. Al integrar estos sistemas damos lugar a una interactividad muy necesaria entre las personas involucradas en la comunidad específica (profesionales del sector, familiares y usuarios), un hecho que permite generar soluciones más rápidas, prácticas y de mayor calidad.

Otro de los retos fundamentales es que la Ley de Dependencia cuente con los fondos adecuados y que vayan dirigidos a la atención profesional. Su creación fue un verdadero logro, pero su falta de dotación presupuestaria ha lastrado su aplicación.

Poner énfasis en mejorar los cuidados profesionales, que también son los que responden a las familias, significa apostar por la calidad de vida. Ese es otro de nuestros grandes retos en los que estamos trabajando.

 

-¿Qué le parece la celebración de este II Congreso de Envejecimiento y Dependencia en Jaén? ¿Cree que existe suficiente sensibilización en España con esta realidad que afecta a tantas personas?

-La organización de este Congreso en un entorno como el de Jaén es propicia para la reflexión ya que la provincia es un ejemplo de las realidades más acuciantes del siglo XXI. Tenemos una capital que cuenta con recursos médicos y asistenciales necesarios y también un mundo rural con núcleos dispersos, baja densidad poblacional y edad muy avanzada. Es en este entorno donde se muestran los retos: personas que desean vivir en su entorno y compartir su cotidianidad con los vecinos pero, a su vez, necesitan recursos asistenciales. Aquí comienza el trabajo de escuchar a la persona y adaptarnos a lo que desee, como la coordinación socio-sanitaria, la atención domiciliaria o la adaptación del hogar. Por tanto, Jaén es un buen punto de partida para la reflexión común.

También esperamos que este Congreso sirva para seguir avanzando en sensibilización. La sociedad, como a otros grandes males, mantiene en un rincón a las personas mayores -en especial a las de edad muy avanzada que ya requieren recursos-, así como a los profesionales que vivimos por y para ellas. Algo que no se comprende cuando desde el punto de vista económico, social y cultural son los que sostienen, de un modo y otro, el actual sistema.

Por todo esto, nosotros somos su voz y tenemos que lograr que lo que dicen día a día llegue lo más alto posible para cambiar las políticas y los modelos de atención que sean necesarios.

Mariano Sánchez: “Para que una sociedad exista, se necesita una conexión entre las sucesivas generaciones”

Mariano Sánchez, profesor en el Departamento de Sociología de la Universidad de Granada —donde dirige la Cátedra Macrosad de Estudios Intergeneracionales— e investigador internacional asociado al Center for Healthing Ageing de la Penn State University (EEUU), será uno de los ponentes del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, que se celebra los días 27 y 28 de septiembre en Jaén.

En la siguiente entrevista explica en qué consiste la intergeneracionalidad y por qué es importante para la sociedad, además de exponer ejemplos, tanto a nivel nacional como internacional, sobre cómo la interacción entre personas de diferentes edades beneficia a la sociedad en su conjunto.

 

-¿En qué consiste exactamente la intergeneracionalidad y qué efectos tiene en la sociedad?

-Intergeneracionalidad es un término que se refiere a la relación entre distintas generaciones. Lo que sucede es que hay dos formas de entender tal relación: una, sin conciencia alguna de las posiciones generacionales implicadas, y otra, cayendo en la cuenta de esas posiciones y de las diferencias y similitudes entre las generaciones. Esta última forma tiene mucho más interés para mí.

En cuanto a los efectos que provoca diría que, ante todo, la intergeneracionalidad es una causa de la sociedad. Dicho de otro modo, para que una sociedad exista se necesita, entre otras cosas, una conexión entre las sucesivas generaciones. No en vano, nuestro concepto de familia se apoya en la solidaridad intergeneracional: las personas adultas cuidamos y criamos a nuestros hijos e hijas. Sin esa relación, la sociedad se extinguiría.

 

-¿Qué dificultades encuentran las distintas generaciones para integrarse e interactuar?

-Dependiendo de qué tipo de generaciones estemos hablando y de si pensamos en un ámbito familiar o extrafamiliar, las dificultades son distintas. Pongamos dos ejemplos. En una familia en la que una hija de 20 años se encuentre viviendo en el extranjero, las dificultades pueden ser meramente instrumentales (por ejemplo, la coordinación de los tiempos para interactuar, el acceso a medios de comunicación adecuados, etc.). Ahora bien, si pensamos en un niño de 9 años y en una persona mayor que no sea de su familia y que viva en un centro residencial para personas mayores, las dificultades pueden ser más estructurales (por ejemplo, la misma imposibilidad de encontrarse o de ponerse en contacto, o la falta de referentes y hasta de lenguajes comunes que permitan la interacción). En general, yo diría que en el espacio familiar suele existir un hábito de interacción, pero fuera de la familia lo que sucede es que muchas personas ni siquiera han tenido la oportunidad de adquirir tal hábito dada la fuerte segregación por edades y generaciones que nos rodea.

 

-¿Qué evidencias científicas existen sobre los beneficios de la intergeneracionalidad?

-Existen evidencias producto de la investigación, pero hay que reconocer que son menos de las que nos gustaría disponer. Por ejemplo, sabemos que el buen contacto intergeneracional mejora las actitudes que las generaciones más jóvenes tienen hacia las personas mayores, disminuye los estereotipos negativos asociados con la edad y también el sentimiento de cierta ansiedad que a algunas personas les produce su propio envejecer. Esto último es muy relevante, porque si una persona mayor posee una percepción positiva y no estereotipada de su envejecimiento, su esperanza de vida puede alargarse. También sabemos que personas jóvenes que han participado en buenos proyectos intergeneracionales han aumentado su autoestima y la confianza en sí mismas y han aprendido nuevas destrezas al poder acceder al conocimiento de personas más experimentadas. Allí donde existen oportunidades para mantener buenas relaciones intergeneracionales se logra crear capital social, confianza, apoyo mutuo y mayores conexiones, lo que permite contar con comunidades y sociedades más cohesionadas, menos fragmentadas.

 

Mariano Sánchez-¿Qué medidas se deberían tomar desde las instituciones públicas para incentivar la intergeneracionalidad?

-La primera está clara: fomentar oportunidades para que quien lo desee pueda entrar en contacto con personas de otras generaciones. Pero estas deben estar bien diseñadas y ejecutadas; no vale cualquier cosa. Las relaciones entre generaciones, como todas las relaciones, pueden conllevar conflictos, desentendimientos e incluso enfrentamientos abiertos.

La segunda medida sería poner encima de la mesa la necesidad de hacer frente a la discriminación por razón de edad y a las percepciones intergeneracionales negativas que nos rodean. En 2018, en España aún hay un 38% de personas de 65 años o más que creen que a los jóvenes no les interesan las personas mayores, a las que tratan con indiferencia. En 2008 ese porcentaje era del 37%. Parece que en una década no hemos avanzado mucho en la mejora de esas percepciones.

 

-La Universidad de Granada ha creado junto a Macrosad una Cátedra pionera en España sobre Estudios Intergeneracionales. ¿Cómo surgió y en qué consiste esta Cátedra?

-Esta iniciativa tiene como origen la decisión de Macrosad de apostar, en su plan estratégico, por la intergeneracionalidad como dimensión transversal. Cuando en la Universidad de Granada nos enteramos de esta original apuesta contactamos con esta cooperativa, nos pusimos manos a la obra para buscar un modo de colaborar y la Cátedra de Estudios Intergeneracionales ha sido el resultado. Consiste en una plataforma para la permanente transferencia de conocimiento entre los Estudios Intergeneracionales, por un lado, y la práctica de la intergeneracionalidad, por otro, para contribuir al progreso socioeconómico y al bienestar de personas y comunidades. Para ello, investigaremos, formaremos, divulgaremos conocimiento y trataremos de lanzar iniciativas que posibiliten el crecimiento de las relaciones intergeneracionales en Andalucía, España y más allá.

 

-En el ámbito internacional, ¿qué iniciativas intergeneracionales le parecen más destacables?

-Por suerte, contamos cada vez con más y mejores iniciativas. Por ejemplo, hace unas semanas visité la Universidad Lasell, en Massachusetts (EE.UU.). Esta institución es conocida porque en el año 2000 inauguró, dentro del propio campus, un espacio residencial y de cuidados para personas mayores donde más de 200 de estas personas tienen acceso a la interacción diaria con jóvenes universitarios. Me parece una idea brillante para potenciar la intergeneracionalidad de la mano de la educación superior. Otro ejemplo: el gobierno de Escocia ha decidido financiar también un campus intergeneracional, pero en este caso combinando las etapas de educación infantil, primaria y secundaria con oportunidades para la educación permanente de adultos. Gracias a esta decisión se han podido renovar varias escuelas y reagruparlas para que los estudiantes puedan crecer en un entorno con presencia de más generaciones.

Como digo, los ejemplos son muchos: proyectos de mentorización, centros cívicos, uso de distintas modalidades artísticas para potenciar el desarrollo intergeneracional comunitario, proyectos de alojamiento intergeneracional… En España también estamos avanzando a muy buen ritmo. De hecho, en septiembre de 2018 abren sus puertas en nuestro país tres centros intergeneracionales, siendo uno de ellos el que Macrosad ha construido en la localidad granadina de Albolote.

Nick Guldemond: “La sociedad debe actuar como un entorno perfecto para ayudar a las personas mayores a mantenerse activas, tanto social como físicamente”

Licenciado en Medicina e Ingeniería Eléctrica, Nick Guldemond trabaja como profesor de Cuidados y Tecnología en el Instituto de Política y Gestión de la Salud de la Universidad Erasmus de Rotterdam. Es asesor de organizaciones internacionales como el Observatorio de eSalud de la OMS y en diversos programas de la Unión Europea como Horizon 2020, así como en una innovadora iniciativa de dispositivos médicos de los Países Bajos.

En esta entrevista nos habla sobre las necesidades de las personas mayores y sobre cómo se les debe apoyar para que se puedan valer por sí mismas. Además, aporta su criterio sobre cuáles son los retos para las diferentes sociedades en el avance de la autonomía personal.

 

-Sintetizando brevemente su ponencia, ¿cuáles son los factores clave que usted destacaría en la promoción de la autonomía en el ámbito internacional?

-La autonomía personal es un proceso de perspectivas diferentes, como la visión individual o la sociosanitaria, pero todas están relacionadas entre sí. De este modo, si se quiere tener un enfoque para apoyar y empoderar a las personas, es importante considerar estos tres aspectos de la autonomía y el envejecimiento: el individuo, las redes sociales y la comunidad.

El envejecimiento de manera saludable es lo más importante y la sociedad debe actuar como un entorno perfecto para ayudar a las personas a mantenerse activas, tanto social como físicamente.

Mi ponencia se va a centrar en qué hacer desde dentro de la sociedad para ser más eficiente y eficaz en lo relativo a la autonomía personal.

 

-Desde su punto de vista, ¿cuál sería el escenario ideal para la autonomía personal en las personas mayores? ¿Qué características o aspectos tendría esta situación?

-Para llegar a un escenario perfecto para la autonomía personal creo que es importante rediseñar el concepto de comunidad de una manera más eficiente. La sociedad debe pensar cómo podemos apoyar a estas personas mayores en la comunidad para satisfacer sus necesidades.

Existen diferentes formas de colaboración que incluyen al municipio y a los cuidadores, por lo que es necesario crear conjuntamente una comunidad mejor y lograr que las personas sean activas y autónomas. En este sentido, la combinación de servicios (médicos, sociales, etc.) solo puede funcionar si existe un sistema eficiente y dinámico que aumente la colaboración entre profesionales.

Por otro lado, el aspecto clave para esta situación sería la existencia de entornos físicos y amigables que respalden a personas mayores junto con, por ejemplo, redes que garanticen la autonomía en el turismo. Además, es necesaria una tecnología apropiada que aporte soluciones para sostener el envejecimiento y que sirva para planear y organizar la forma de actuar y la integración de servicios en nuestras vidas, enfocándose a las necesidades de las personas.

 

-¿Cuáles son los principales retos de futuro que más le preocupan en materia de autonomía personal?

-Lo que vemos es que la comunicación entre los profesionales que cuidan y ayudan a las personas mayores no es tan buena y la colaboración no es efectiva, por lo que la calidad del servicio acabará siendo baja y no se anticiparán a las necesidades de las personas. Se trata de un punto importante que explica por qué hay un fallo en la organización profesional en el apoyo de las personas mayores que desean ser autónomas.

Pero también es importante decir que aquellos que quieran apoyar y ayudar a las personas mayores de una manera más informal (no profesionalizada) tienen que planificar y organizar su atención. Una buena comunicación es la clave para combinar las responsabilidades informales y profesionales, así que debemos acogernos a las regulaciones vigentes.

 

-Como miembro de la EIP AHA y coordinador del grupo experto en programas de eSalud, desde el punto de vista internacional, ¿qué destacaría de España en el ámbito de la autonomía de las personas mayores?

-Creo que si se hace una comparación entre culturas o países, se puede ver que en los países nórdicos la autonomía se ha traducido por lo general en una especie de atención institucional, por lo que la atención a los niños y mayores se profesionaliza mediante centros y escuelas infantiles. Por el contrario, en los países del sur, el cuidado y la atención son más familiares.

Desde la perspectiva social, los países nórdicos tienen mayores problemas con el establecimiento de nuevos apoyos sociales para ayudar a esta parte de la población. Sin embargo, echando un vistazo a los países del sur, nos damos cuenta de que hay infraestructuras y sistemas pensados para cuidar y apoyar a las personas mayores, pero también es parte de la cultura cuidar de la gente desde la perspectiva familiar, comunitaria o religiosa.

Debido a esto, desde mi punto de vista, España debe replantearse la manera de apoyar la autonomía de las personas mayores haciendo uso de las redes existentes con nuevos enfoques y tecnologías, porque la autogestión y la autonomía son una necesidad. Pero también es cierto que España es un país grande donde existen diferencias entre la ciudad y el área rural, y estos entornos diferentes suponen un desafío a tratar.

 

-¿Cómo influyen las caídas en la calidad de la autonomía personal? ¿Qué evidencias científicas ofrecen los estudios existentes a este respecto?

-Si nos centramos en lo que es importante para las personas que han sufrido una caída, nos encontramos con puntos en común en lo que respecta a la autonomía personal y la calidad de vida como, por ejemplo, la interacción social o la buena comunicación.

Desde la perspectiva del hogar existe un ingrediente básico en el envejecimiento activo y saludable: las personas tienen que ser activas, pero siempre respetando sus problemas de movilidad o limitación.

Es importante añadir que para evitar que las personas se vean aisladas, debemos analizar su alimentación, ya que actividades como los talleres de cocina, aparte de ser iniciativas sociales, también mantienen su salud. Sabemos por los estudios que cuando las personas mayores se aíslan, aspectos como la alimentación son puntos de atención en los que se puede anticipar y hacer una intervención temprana.

 

-¿Existen diferencias importantes entre países en la promoción de la autonomía personal? ¿Qué país podría ser un ejemplo a seguir y por qué?

-Hay diferencias entre países, pero también hay buenas prácticas en sistemas de seguimiento y vigilancia, y en España hay ejemplos realmente interesantes, como en Cataluña o Andalucía, del mismo modo que hay otros en Francia. Es importante aprender de cada uno.

Intergeneracionalidad

Alicia Carrillo: “Macrosad parte de la hipótesis de que las actuaciones encaminadas a favorecer la intergeneracionalidad hacen más felices a las personas”

Alicia Carrillo es Directora Regional de Operaciones de Macrosad, cooperativa andaluza dedicada a la prestación de servicios de educación y cuidados para las personas en su infancia y vejez. Diplomada en Trabajo Social y Graduada en Derecho por la Universidad de Granada, también cuenta con un máster de Gerontología Social y un Postgrado en Gestión y Dirección de Centros Residenciales. Junto a otros dos expertos, ofrecerá una ponencia sobre intergeneracionalidad y soledad en el II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia que se celebra en los días 27 y 28 de septiembre en Jaén.

A continuación, nos adelanta algunas claves para entender por qué la unión entre las generaciones más mayores y las más jóvenes es tan positiva para ambas partes, cómo la sociedad aborda el tema del envejecimiento o cuáles son los esfuerzos que realiza Macrosad para fomentar la intergeneracionalidad.

 

-¿Por qué apuesta Macrosad por la intergeneracionalidad?

-Esta apuesta nace del talento interno de nuestro equipo. Allá por 2007, en una de nuestras escuelas infantiles se comenzaron a generar lo que en su momento eran encuentros informales con mayores de una Unidad de Día en Granada. Tras unos años de trabajo interno y de especialización en programas intergeneracionales, obtuvimos en 2011 el ‘Premio Generaciones Unidas’. Además, comenzamos a aparecer en varias publicaciones y reportajes de revistas especializadas.

Desde entonces, hemos seguido trabajando en esta línea. Gracias a nuestra experiencia, hemos comprobado que promover y movilizar recursos a favor de la interrelación entre las personas de diferentes edades constituye un valor añadido de vital importancia en esta sociedad, la cual tiende a un mayor envejecimiento en relación a la pirámide poblacional.

 

-¿De qué modo trabaja Macrosad con la intergeneracionalidad? ¿Qué puede aportar una entidad gestora en torno a este tema, tanto a nivel práctico como en investigación?

-Macrosad parte de la hipótesis de que las actuaciones encaminadas a favorecer la intergeneracionalidad no sólo hacen felices a las personas, sino que suponen un valor añadido para las sociedades actuales y también para las venideras.

Por ello, contamos con apoyo del ámbito académico, como el de la Universidad de Jaén o la Universidad de Granada, que conocen perfectamente el campo de la investigación y desde hace aproximadamente un año tenemos abierta una línea concreta para investigar sobre intergeneracionalidad y felicidad. En diciembre tendremos los primeros resultados.

 

-Por la experiencia y recorrido de Macrosad en estos 24 años, ¿cómo ha ido evolucionando la intergeneracionalidad en la sociedad y el modo de fomentarla?

-En el último cuarto de siglo, tiempo de vida de Macrosad, la sociedad ha ido evolucionando hacia una pirámide de población cuyo grueso se encuentra en la generación que hoy tiene entre 50 y 60 años, el llamado “Baby Boom”. Según un informe de la ONU, la población mayor de 65 años se doblará en 2050 y eso no es sino una muestra palmaria del cambio social que ha experimentado nuestra sociedad en los últimos años.

La responsabilidad de quienes interactuamos con la sociedad, desde el mundo de la empresa, es entender la sociedad que tenemos y actuar en consecuencia. Por ello, y siendo conscientes de estos cambios sociales, en Macrosad hemos ido realizando en este tiempo diferentes acciones que nos han llevado a evolucionar en esta área.

En el inicio, nuestro trabajo fue progresando desde actividades puntuales a pequeña escala a un proyecto real y continuado en el tiempo. En la actualidad, podemos hablar de intergeneracionalidad como una seña de identidad intrínseca en todos nuestros centros y servicios. Gracias a nuestra experiencia, hemos reforzado este marco conceptual y ha hecho que demos un salto de posicionamiento, hasta el punto de que nosotros no utilizamos la intergeneracionalidad y la tecnología, sino que somos la intergeneracionalidad y la tecnología aplicada.

 

-Apelando de nuevo a su experiencia, ¿qué es lo que más suelen demandar las personas usuarias respecto a este tema?

-Desde Macrosad venimos observando que las personas mayores que están en contacto continuo con generaciones más jóvenes tienen una serie de beneficios cognitivos y emocionales importantes.

Esto se incrementa a medida que movilizamos más recursos a favor de la cooperación, la interacción y el intercambio entre personas de diferentes generaciones. Por ello, somos capaces de mejorar su autoestima, reducir comportamientos depresivos, disipar los sentimientos de soledad o de abandono, reducir el aislamiento entre ellos y hacerles, en definitiva, más felices.

En el caso de los niños y niñas a través de la intergeneracionalidad, se pretende modificar la percepción que suelen tener sobre las personas mayores. También aumenta su facilidad para entenderlos, reciben conocimientos de personas con una gran experiencia vital y van teniendo conciencia de los asuntos que le preocupan a las generaciones más avanzadas. En definitiva, también ayudamos a educar desde edades muy tempranas para tener una percepción positiva de los mayores.

¿Alguien se ha parado alguna vez a pensar cuánto cuesta un momento de felicidad o un pensamiento positivo? Desde Macrosad no aspiramos a cuantificarlos, sino a fomentar que la felicidad sea parte del día a día de las personas mayores y también de los niños y niñas.

 

-¿Cómo se deben abordar las situaciones de soledad en el contexto de prestación de servicios?

-El Instituto Nacional de Estadística hizo una predicción en la que adelantaba que en 2031 habría más de 5,5 millones de hogares unipersonales, lo que supondría el 28,6% del total. Datos muy significativos que nos hacen pensar que abordar la soledad es realmente crucial.

La soledad está dejando de ser un problema personal o psicológico —sentirse solo — para convertirse en un grave problema social (enfatiza esta palabra) y de salud pública —sentirse solo, estar solo y estar aislado—.

La soledad de las personas mayores parece una consecuencia lógica de sociedades “líquidas” y las sociedades inteligentes, la llamada Smart City, donde se han debilitado los vínculos, las relaciones y las redes sociales. Los procesos de individualización y personalización no han generado nuevos vínculos comunitarios que sustituyan a los antiguos, es decir, parece que se han debilitado las redes tradicionales de reciprocidad y apoyo mutuo sin haber sido sustituidas por otras nuevas.

 

-¿Cree que la sociedad está preparada para la intergeneracionalidad?

-Desde Macrosad nos vamos preparando e intentamos trasladar el mensaje de la necesidad de adaptación. En el último año hemos realizado un total de 210 actividades intergeneracionales, en el que participaron de media, en cada uno de los centros, más de 300 niños y niñas y más de una treintena de personas mayores.

La sociedad española, al igual que la europea, ha asumido como una realidad el progresivo envejecimiento de la población y comienza a ser consciente de los muchos beneficios emocionales y psicosociales que nos aporta integrar a las personas de distintas edades. Es por ello que podemos observar cómo cada vez son más las iniciativas sociales que emanan tanto de las Administraciones Públicas como de las propias entidades sociales.

Por eso, en Macrosad pondremos en marcha este año nuestro centro intergeneracional, el primero de España, con niños y niñas de edades comprendidas entre los 0 y los 3 años y un Centro de Día para personas mayores dependientes, a través del cual y de manera planificada, personas de distintas generaciones podrán compartir servicios y programas.

Será en Albolote (Granada) y sus instalaciones estarán íntegramente diseñadas para servir de espacio intergeneracional, como un tubo de ensayo que nos ayude a crear sociedades y generaciones más cohesionadas e inclusivas.

Yolanda de la Fuente Robles: “La maquinaria de la universidad se alimenta de congresos de alto nivel como el II Congreso de Envejecimiento y Dependencia”

Yolanda de la Fuente Robles, Catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Jaén y Consultora Internacional del Banco Mundial, será ponente en la primera jornada del II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, que tendrá lugar en los días 27 y 28 de septiembre en Jaén.

En esta entrevista, la representante de la universidad cuenta en qué consiste el envejecimiento digno dentro de la nueva realidad de las sociedades actuales, poniendo el énfasis en la labor de la universidad como agente de cambio social.

 

-¿Qué se entiende por un envejecimiento digno y por qué es un concepto cada vez más importante?

-El envejecimiento digno se puede resumir en algo muy sencillo: la dignidad implica felicidad. Es muy importante que unamos ambos conceptos. Se trata de llegar a la vejez y vivirla de una forma positiva. Con el paso del tiempo se ha llevado a cabo una transición de paradigmas y la sociedad está cambiando muy rápido. Sin embargo, queda un punto importante: que se adapten aquellas administraciones o instituciones que hacen que el envejecimiento sea una oportunidad. Una oportunidad que implique seguir viviendo en plenitud y de una manera feliz.

 

-¿Cuál es el papel de la Universidad para conseguir un envejecimiento digno y qué aporta en cuanto a innovación?

-La universidad tiene un papel muy importante. No solo tiene que formar a los alumnos que serán los profesionales del mañana, sino que también tiene el papel fundamental de transferir conocimiento, de investigar y de ser motor de ese cambio. La universidad, si quiere cumplir la función para la que fue creada, tiene que dar respuesta a lo que la sociedad demanda y no ir a remolque de los cambios. Por eso tiene que investigar, detectar cuáles son esas necesidades y oportunidades y poner en funcionamiento esos nuevos cambios.

Yo creo que la universidad, si actúa no solamente desde el punto de vista formativo, sino además desde el punto de vista de la responsabilidad social, tiene que estar al frente de esos cambios, liderarlos y ser capaz de transformar la formación a lo que verdaderamente va a demandar la ciudadanía. No nos sirve ya formar al alumnado con unos métodos de aprendizaje clásicos y en conocimientos estancos. Ahora mismo tenemos esa oportunidad de participar en congresos y en comités científicos, abrir las puertas de la universidad y traernos ese conocimiento de la calle hacia el aula para compartirlo con nuestros alumnos. Esa es la clave.

 

-Sobre la actual atención a la dependencia, ¿cómo cree que podría mejorarse?

-Sobre la actual atención a la dependencia hay mucho que hacer. Hemos visto que la crisis ha sido un punto de inflexión en esa atención a la dependencia. Teníamos una ley magnífica, pero creo que también faltaba saber cómo llevarla a cabo desde el punto de vista de la financiación.

La dependencia tiene ahora un buen marco de atención y unas buenas herramientas, pero sin duda hay que seguir avanzando. Hay que pensar no solo en la atención a la dependencia, sino también quizá al paso anterior, a la promoción de la autonomía. Tenemos que desarrollar líneas que se quedaron atrás por la crisis y herramientas que ya aparecían en la propia ley de la dependencia. Es el caso de la asistencia personal o de las unidades de respiro.

-¿Cree que hay suficiente concienciación sobre el envejecimiento digno en la sociedad en general y en los propios sectores implicados?

-Yo creo que la sociedad va tomando conciencia sobre el envejecimiento en la medida en que las personas van tomando conciencia de la edad que van cumpliendo.

Con las últimas movilizaciones sobre el tema de las pensiones, se está visualizando al envejecimiento, a la ciudadanía que está en ese grupo de población como persona activa. Se tiene que dar una nueva respuesta, ya que con las personas mayores ya no funcionan las respuestas clásicas. Hay que concienciar a todo el mundo de ese nuevo perfil de personas mayores.

 

-¿Cuál es la responsabilidad de la sociedad en su conjunto en el objetivo de crear un envejecimiento digno y positivo? ¿Qué podría hacer para avanzar?

-Si lo unimos al tema de qué se puede hacer para avanzar, la respuesta es conocer bien a las personas a las que se va a atender. Por ello, el tema del perfil es muy importante como también lo es el de los roles. No se trata solo de las personas mayores, sino también de qué papel quieren jugar. Las personas mayores tienen que ser agentes de transformación social. Por eso hay que conocer bien ese perfil y comprobar que se trata de personas con estudios, que conocen y utilizan las tecnologías, en el que las mujeres han participado en el mercado laboral y, sobre todo, quieren participar y ser protagonistas en la sociedad en la que viven. Es una nueva ciudadanía a la que la sociedad debe intentar atender en esos retos que ya están presentes.

 

-¿Cómo valora la celebración de este II Congreso de Envejecimiento y Dependencia en Jaén?

-La valoro de una manera muy positiva. Yo creo que la fundación Ageing Lab es punta de lanza en Andalucía en innovación y en transferencia de conocimiento, sobre todo en temas de envejecimiento y dependencia. Toda esa labor, unido al hecho de que este segundo congreso recoge los retos que se vieron que había que afrontar en el primero, está creando mucha investigación, mucha innovación y, ante todo, futuras líneas de trabajo en la universidad, que no puede dar la espalda a lo que está sucediendo. Ante estos congresos tan importantes donde se expone intervención social de primer nivel y se presenta todo tipo de actividades relacionadas con la temática, la universidad tiene que recoger y transferir todo ese conocimiento para que nos sea útil. La universidad es como una especie de máquina que se nutre con congresos de este nivel para seguir avanzando en la línea del envejecimiento digno y positivo.