Finaliza el II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia de la fundación Ageing Lab en Jaén con más de 40 empresas del sector y la participación activa de 126 proyectos e investigaciones de 6 países

  • Este encuentro bienal ha acogido a más de 450 profesionales de 11 países diferentes, posicionándose como un observatorio de reflexión internacional del sector.
  • Relevantes expertos y expertas mundiales de la investigación, planificación y gestión en materia de Envejecimiento han intervenido durante dos jornadas en las que las ideas innovadoras han cobrado especial protagonismo entre asistentes y participantes.

 

Jaén, 28 de septiembre de 2018. El II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, organizado ayer y hoy por la fundación Ageing Lab en el Recinto Provincial de Ferias y Congresos de Jaén (IFEJA), ha sido clausurado esta tarde con la asistencia de María José Sánchez Rubio, consejera de Igualdad y Políticas Sociales de la de la Junta de Andalucía y presidenta de Honor; Francisco Reyes, presidente de la Diputación de Jaén; Juan Ignacio Zafra, director territorial de CaixaBank en Andalucía Oriental; Juan Manuel Rosas, vicerrector de la Universidad de Jaén; y Alfonso Cruz, presidente de Ageing Lab, así como numerosos representantes de diversas entidades y empresas que han participado en este relevante encuentro internacional.

Clausura del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia

El balance de esta segunda edición del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, un encuentro bienal que ya se ha posicionado como un observatorio de reflexión internacional del sector, ha contado con datos sobresalientes, como la participación de más de 40 empresas del sector y la intervención activa de un total de 126 trabajos e investigaciones desarrollados por especialistas de 6 países distintos. Además, las comunicaciones orales han supuesto un aumento de un 400% respecto a la edición anterior.

En cuanto al número de asistentes las cifras también han resultado positivas ya que se han dado cita en IFEJA más de 450 profesionales procedentes de 11 países como España, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Irlanda, Italia, Marruecos, Portugal, República Dominicana y Reino Unido.

La jornada de hoy ha contado con la intervención de Yolanda de la Fuente Robles, catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Jaén y presidenta del Comité Científico del Congreso, y Cinta Pascual, presidenta del Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPs), que han expuesto la ponencia ‘Envejecimiento Digno como Derecho de Ciudadanía’. En sus comparecencias han querido dejar claro que las personas son el centro del sistema y que la dignidad implica felicidad, por lo que se trata de llegar a la vejez viviéndola de forma positiva. De este modo, según las expertas, el envejecimiento debe verse como una oportunidad adaptándose los servicios para proporcionar una respuesta a los deseos y necesidades de las personas mayores.

Yolanda de la Fuente y Cinta Pascual durante su exposición

Por su parte, la segunda ponencia de hoy ha girado en torno al título ‘¿Intergeneracionalidad versus soledad?’, a cargo de Mariano Sánchez, profesor de la Universidad de Granada y experto en programas intergeneracionales, Alicia Carrillo, directora de Operaciones de la cooperativa andaluza Macrosad, y María Pascual, coordinadora del Área Social de la Fundación Amigos de los Mayores. Esta terna de especialistas ha puesto de relieve que para que una sociedad exista se necesita una conexión entre las sucesivas generaciones. De esta manera, ambos profesionales han recalcado que las personas mayores que están en contacto continuo con generaciones más jóvenes tienen una serie de beneficios cognitivos y emocionales, y en los jóvenes aumenta su autoestima y la confianza en sí mismos. La intergeneracionalidad crea sociedades más cohesionadas y menos fragmentadas.

Mariano Sánchez, Alicia Carrillo y María Pascual conversan sobre intergeneracionalidad durante uno de los bloques del Congreso, ante la presencia de Carmen Moreno

 

Entrega de los Premios Luisa Martínez

Coincidiendo con la celebración del Congreso también ha tenido lugar la ceremonia de entrega de los premios Luisa Martínez, concedidos por Ageing Lab. Unos reconocimientos creados para apoyar e impulsar iniciativas dirigidas a mejorar la vida de las personas mayores que fueron fallados el pasado mes de mayo. El galardón ha sido otorgado al proyecto EDUSMART de la Universidad de Sevilla por su propuesta de relaciones sociales inteligentes a través de recursos tecnológicos y herramientas como la aplicación móvil ‘SmartRelationships’.

Alfonso Javier García González, responsable del proyecto EDUSMART, junto a Luisa Martínez
Foto de familia de la entrega de los galardones correspondientes al Premio de Investigación e Innovación Social “Luisa Martínez”

II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia

La segunda edición del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia ha contado un prestigioso conjunto de ponentes nacionales e internacionales que han abordado temáticas como el impacto del Envejecimiento en la economía europea, el servicio tecnológico en cuanto a atención y cuidados o el papel de las personas mayores en la sociedad. Además, se han aportado las claves para la promoción de la autonomía de las personas mayores y se han dado a conocer una serie de iniciativas para hacer las ciudades más sostenibles con las personas mayores abordando el gran desafío de la vejez en las grandes urbes.

Este encuentro profesional ha estado dividido en tres áreas donde se han expuesto numerosas iniciativas innovadoras y tecnológicas públicas y privadas, como el Espacio EIOVA; el Espacio Living Lab, que ha dado protagonismo en primera persona a los deseos y necesidades de las personas mayores; y el Espacio Sinergias, novedad en esta edición para fomentar el desarrollo de actividades de networking encaminadas a facilitar la conexión entre los asistentes y profesionales.

 

Un Congreso para todos los agentes implicados

El II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia ha contado con partners, tanto del ámbito público como privado, como la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, la Diputación de Jaén, la Universidad de Jaén y La Caixa, que han prestado apoyo en difusión y visibilidad en distintos ámbitos de actividad.

Es posible encontrar toda la información sobre el evento en la página Web:

www.envejecimientoydependencia.com.

Más de 450 profesionales de 11 países se dan cita en Jaén en la primera jornada del II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia de la fundación Ageing Lab

  • Se celebra hoy y mañana en el Recinto Provincial de Ferias y Congresos (IFEJA) de Jaén.
  • Este encuentro bienal es un espacio de reflexión internacional que reúne a relevantes expertos y expertas de la investigación, planificación y gestión en materia de Envejecimiento.
  • Se trata de un ecosistema de innovación donde toda la comunidad expone sus ideas innovadoras con el fin de aportar nuevos conocimientos y soluciones a este paradigma social.

Jaén, 27 de septiembre de 2018. El II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia organizado por la fundación Ageing Lab ha sido inaugurado esta mañana en el Recinto Provincial de Ferias y Congresos de Jaén (IFEJA) ante más de 450 profesionales procedentes de 25 comunidades autónomas y 11 países distintos, como España, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Irlanda, Italia, Marruecos, Portugal, República Dominicana y Reino Unido. Se trata de un ecosistema de innovación y reflexión global que ha reunido a especialistas nacionales e internacionales para dar a conocer y exponer ideas innovadoras con el fin de aportar soluciones al reto que supone el Envejecimiento.

Al acto de inauguración han asistido Ana Cobo, delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Jaén; Francisco José Martín, director general de Personas Mayores y Pensiones no contributivas de la Junta de Andalucía; Pilar Parra, vicepresidenta de la Diputación de Jaén; Miguel Serrano, director de Área de Negocio Jaén I de La Caixa; y Alfonso Cruz, presidente de Ageing Lab, así como representantes de diversas entidades y empresas que participan en este relevante encuentro.

Esta segunda edición del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, que se celebra durante la jornada de hoy y mañana bajo el lema ‘Una nueva mirada a la evidencia’, es un espacio bienal para conocer, compartir y conectar ideas innovadoras de diferentes grupos profesionales e investigadores que abordan con éxito los desafíos y soluciones de este cambio demográfico.

Prueba de ello es el destacado elenco de ponentes que participan en esta segunda edición. Concretamente, en esta primera jornada de Congreso han intervenido especialistas nacionales e internacionales como Jérôme Pigniez, presidente de SilverEco.fr, que ha protagonizado la ponencia inaugural. En su intervención, Pigniez ha destacado que el día de mañana no habrá sector económico que no se vea influido por el envejecimiento demográfico y ha puesto en valor que “las necesidades de las personas mayores no solo están relacionadas con la dependencia y las enfermedades, sino también con el ocio, la cultura, la domótica, el transporte, la alimentación y el deporte, que son oportunidades fantásticas de negocio”, añadiendo que se espera que en 2040 la Economía de Plata suponga el 2,4% del PIB francés.

Jornada inaugural del Congreso

Más tarde ha intervenido Alfonso Cruz, presidente de Ageing Lab, con su ponencia ‘Ciudades con valor: envejecimiento y sostenibilidad’, que ha manifestado que “en España hay 4,6 millones de viviendas unipersonales, por lo que un 10% de la población vive sola”. Además, el representante de Ageing Lab ha explicado que “para 2066, este porcentaje de viviendas unipersonales alcanzará el 35% por lo que vivir solo es una nueva forma de vida”. En este sentido, y aplicando este dato a las personas mayores, “en España un 41,7% de las personas mayores de 65 años, es decir, casi dos millones de personas, viven solas, y el 70% son mujeres en su mayoría viudas”.

A continuación ha tenido lugar la intervención conjunta de José Antonio López Trigo, presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología y médico especialista en Geriatría, y Nick Guldemond, profesor de Cuidados y Tecnología en el Instituto de Política y Gestión de la Salud de la Universidad Erasmus de Rotterdam y asesor de organizaciones internacionales, denominada ‘Factores clave en la promoción de la autonomía personal’. En sus ponencias han desarrollado diversos aspectos sobre qué hacer desde dentro de la sociedad para ser más eficiente en lo relativo a la autonomía personal y han puesto en valor que los factores clave se basan en el desarrollo de toda una vida saludable, no solo de un envejecimiento activo.

Para cerrar la jornada de ponencias ha expuesto Cristiano Paggetti, director del Centro de Innovación y Tecnología italiano I+, que ha girado su intervención en torno al título ‘Tecnología al servicio de los cuidados: ¿realidad o ficción?’, donde ha defendido que la tecnología ha alcanzado un alto nivel de madurez y está capacitada para soportar una nueva generación de servicios de atención a través de una fácil interconexión entre las personas que necesitan cuidados, los servicios y los dispositivos. No obstante, Paggetti ha subrayado que “el desafío no es la tecnología en sí misma, sino el diseño del modelo de negocio”.

La jornada de mañana contará con la intervención de ponentes de la talla de Yolanda de la Fuente Robles, catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Jaén y presidenta del Comité Científico del Congreso; Cinta Pascual, presidenta del Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPS); Mariano Sánchez, profesor titular de la Universidad de Granada y experto en programas intergeneracionales; Alicia Carrillo, directora de Operaciones de la cooperativa andaluza Macrosad; y María Pascual, coordinadora del Área Social de la Fundación Amigos de los Mayores.

Ana Cobo, delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Jaén, durante la presentación del Congreso

Tres espacios destinados a la innovación

Otro de los focos principales de atracción del Congreso son los tres espacios distintos con los que cuenta, como el Espacio EIOVA, que acoge numerosas iniciativas innovadoras, tanto públicas como privadas. Esta zona muestra trabajos como el Plan Andaluz de Autonomía Personal, el Mapa de Servicios Sociales de Andalucía o el proyecto internacional ‘En Buena Edad’ y también exhibe iniciativas como Sheld-On, que busca establecer una red multidisciplinar para desarrollar soluciones encaminadas a la autonomía en los hogares, o Remind, que aboga por el uso de técnicas computacionales en entornos inteligentes dirigidas a personas con demencia. Otro de los proyectos estrella es el pionero centro intergeneracional que desarrolla Macrosad en Albolote (Granada) y la iniciativa de La Caixa ‘Primero las personas. Cuidar como nos gustaría ser cuidados’.

Y es que la característica más relevante del Espacio EIOVA es la multisectorialidad de los proyectos presentados, ya que entre sus innovaciones para personas mayores se dan cita una significativa diversidad de ámbitos relacionados como Arquitectura, Seguridad o Tecnología, entre otros.

 

Espacio Living Lab

Otra de las zonas más destacadas de la segunda edición de este congreso intersectorial es el espacio Living Lab, ya que es el lugar en el que cobra especial protagonismo el objetivo de este encuentro profesional: las personas mayores, ofreciéndoles la oportunidad de expresar sus necesidades, expectativas y deseos reales. Living Lab supone un espacio de conocimiento convertido ya en observatorio permanente para ofrecer alternativas y diferentes perspectivas y visiones sobre la situación actual de las personas mayores a través de proyectos sociales, sanitarios, tecnológicos, económicos y culturales, como la tecnología Stimulus, una serie de entornos gamificados que los acercan a las nuevas herramientas digitales.

 

Espacio Sinergias

La novedad en esta edición es el nuevo Espacio Sinergias, habilitado para el desarrollo de actividades de networking multidisciplinar encaminadas a facilitar la conexión entre los asistentes y profesionales, que tienen la oportunidad de mantener reuniones, intercambiar experiencias y conocimientos y definir nuevas vías de colaboración.

Además, en el II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia también se exhiben pósteres y se presentan una completa variedad de comunicaciones libres, tanto presenciales como virtuales, a cargo de personas investigadoras que aportan su visión sobre Envejecimiento.

 

APP del Congreso

Ageing Lab ha apostado en esta edición por la comunicación bidireccional con la creación de la APP oficial para el II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, tanto en castellano como en inglés, para mejorar la experiencia de los asistentes antes, durante y después de la celebración del encuentro. Esta aplicación, que ya está disponible para su descarga gratuita en Google Play y en App Store, permite calificar el nivel de las ponencias y expertos, sugerir dudas y tener al alcance de la mano toda la información más relevante. Su uso es fundamental para el Espacio Sinergias, ya que permite interactuar con personas que cuentan con los mismos intereses.

 

Un espacio para todos los agentes implicados

El II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia cuenta con partners, tanto del ámbito público como privado, como la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, la Diputación de Jaén, la Universidad de Jaén y La Caixa, que han prestado apoyo en difusión y visibilidad en distintos ámbitos de actividad.

Es posible encontrar toda la información sobre el evento en la página Web:

www.envejecimientoydependencia.com.

José Antonio López Trigo: “El aumento de la esperanza de vida es el mayor logro social de la historia y lo estamos convirtiendo en una carga para la sociedad”

El presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología y médico especialista en Geriatría, José Antonio López Trigo, será ponente en el II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia del 27 y 28 de septiembre en Jaén.

En esta entrevista expone los principales problemas de la atención especializada a las personas mayores, cómo desarrollar la autonomía personal y cuál es el estado de la figura del geriatra en España.

 

-Sintetizando muy brevemente su ponencia, ¿cuáles son los factores clave que usted destacaría en la promoción de la autonomía personal?

-Los factores clave se basan en el desarrollo de toda una vida saludable, no solo de un envejecimiento activo. Esto implica principalmente participar en la sociedad como uno más y cuidar tanto del estado físico como del psíquico y emocional.

 

-¿Cuáles son los principales obstáculos que encuentran las personas mayores para poder vivir de forma autónoma?

-Existen multitud de obstáculos ambientales que dificultan la accesibilidad. Ciudades, pueblos pequeños, comunidades de vecinos o multitud de infraestructuras que, por su complejidad, resultan poco amigables con las personas mayores y complican su autonomía.

También hay otro factor importante que no es nada nuevo, aunque parece que ahora se trata más en los medios de comunicación: la soledad. Esta termina minando a las personas mayores que, al tener que manejarse solas día a día, tienen que hacer frente a una serie de problemas de todo orden que terminan comprometiendo su autonomía. En este asunto afectan desde factores relacionados con problemas emocionales hasta auténticas enfermedades físicas.

 

-En el caso particular de España, ¿cuál es la situación general en la promoción de la autonomía personal? ¿Existen particularidades importantes en relación a nuestros vecinos europeos?

-Es curioso que con la ley avanzada y moderna que tenemos (sin estar exenta de crítica), llamada “Promoción de la autonomía personal y prevención de la dependencia”, nos hayamos quedado al final solo con la parte de la dependencia. Es más, se ha dejado aparcada la prevención para poder hacer de esa ley el paradigma de la atención a la dependencia. Sin embargo, si nos hubiéramos volcado en la primera parte, tendríamos un panorama muy avanzado en prevención y, en consecuencia, habría que destinar menos recursos a la atención y a los cuidados.

La situación en nuestro país, por desgracia, es desigual por el régimen de aplicación y administración desde las comunidades autónomas, que hace que en muchas ocasiones el desarrollo de cualquier servicio no sea armónico ni simétrico, sino que vaya por caminos diferentes.

Si nos comparamos con el entorno europeo, estamos aceptablemente bien, sobre todo en tasas de envejecimiento o índices como la esperanza de vida al nacer o a los 65 años. Pero hay índices no tan satisfactorios relacionados con la calidad de vida a medida que envejecemos.

Hay que destacar que tampoco estamos desarrollando de forma adecuada algunos aspectos relacionados con la atención sanitaria en cuanto a dependencia y prevención. Por un lado, los dispositivos de atención a las personas mayores son insuficientes. Por otro, la desigualdad entre comunidades autónomas también implica que una persona, por haber nacido en un determinado lugar, pueda disfrutar o no de un determinado tipo de servicio especializado.

Todo esto no significa que haya que ofrecer una atención geriátrica especializada (incluyendo aquí fisioterapia, terapia ocupacional, psicología, enfermería, medicina, etc.) para todas las personas mayores que no tengan problemas graves de funcionalidad y autonomía. Este servicio debe existir para atender a aquellas personas más vulnerables o con necesidades específicas, igual que a una persona que se rompe un hueso se le deriva al traumatólogo.

 

-La figura del pediatra está asentada en la sociedad. En cambio, a la figura del geriatra todavía le queda camino por recorrer de cara a su conocimiento social, ¿por qué cree que ocurre esto? ¿Qué medidas hay que fomentar para poner en valor la figura del geriatra y que vaya penetrando y asentándose cada vez en la sociedad?

-El conocimiento social de esa figura, que por fortuna es cada vez mayor, depende de una voluntad política para hacerlo efectivo. Esto no significa que se requiera más gasto o inversión, sino que hace falta una adecuación o reubicación de los servicios y ponerlos a disposición de las personas.

Hay especialidades como la hematología, por ejemplo, que no son de dominio popular, pero son servicios que se ofrecen cuando son necesarios y sin que la ciudadanía salga a protestar exigiendo unidades de hematología. Lo mismo ocurre con la geriatría: no es necesario que las personas mayores lo reclamen, aunque lo hagan igualmente, para que haya servicios de atención especializada. La realidad y el cambio demográfico son los que hacen imprescindible ese servicio, pero quien tiene la posibilidad de desarrollarlo debe analizar con acierto las necesidades de la población para poder dar una respuesta adecuada.

Esta situación hace que se dé una inversión de valores. Utilizamos términos como reto demográfico o crecimiento eclosivo de la población, pero lo cierto es que el aumento de la esperanza de vida es el mayor logro social de la historia y lo estamos convirtiendo en una carga para la sociedad. Se dice que son los que consumen los recursos, los que hacen caro el sistema y van a acabar con él… Deberíamos estar celebrándolo.

 

-En la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, que celebra este año su 70º aniversario, ¿cómo se ha avanzado en este terreno?

-Con las limitaciones propias de una sociedad científica, siempre tratamos de no caer en un pecado muy común en este tipo de organizaciones, que es la endogamia, es decir, acciones solo para consumo interno. Por ello, tratamos de sacar la sociedad a la calle, en parte gracias a nuestra fundación Envejecimiento y Salud, que tiene los cometidos más directos de trabajo con personas no profesionales que se mueven en el ámbito del envejecimiento.

Desde hace años llevamos a cabo diversas campañas dirigidas a personas mayores para incentivar la autonomía personal. Con ellas tratamos de, por ejemplo, concienciar de la importancia de la vacunación de la gripe, transmitir hábitos saludables y de buena alimentación, ofrecer programas de estimulación cognitiva, etcétera. Hay que destacar que hemos puesto un especial empeño en la promoción social para que las personas mayores ejerzan el liderazgo social que les corresponde, que es mucho mayor que el que esta sociedad les otorga actualmente.

Mariano Sánchez: “Para que una sociedad exista, se necesita una conexión entre las sucesivas generaciones”

Mariano Sánchez, profesor en el Departamento de Sociología de la Universidad de Granada —donde dirige la Cátedra Macrosad de Estudios Intergeneracionales— e investigador internacional asociado al Center for Healthing Ageing de la Penn State University (EEUU), será uno de los ponentes del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, que se celebra los días 27 y 28 de septiembre en Jaén.

En la siguiente entrevista explica en qué consiste la intergeneracionalidad y por qué es importante para la sociedad, además de exponer ejemplos, tanto a nivel nacional como internacional, sobre cómo la interacción entre personas de diferentes edades beneficia a la sociedad en su conjunto.

 

-¿En qué consiste exactamente la intergeneracionalidad y qué efectos tiene en la sociedad?

-Intergeneracionalidad es un término que se refiere a la relación entre distintas generaciones. Lo que sucede es que hay dos formas de entender tal relación: una, sin conciencia alguna de las posiciones generacionales implicadas, y otra, cayendo en la cuenta de esas posiciones y de las diferencias y similitudes entre las generaciones. Esta última forma tiene mucho más interés para mí.

En cuanto a los efectos que provoca diría que, ante todo, la intergeneracionalidad es una causa de la sociedad. Dicho de otro modo, para que una sociedad exista se necesita, entre otras cosas, una conexión entre las sucesivas generaciones. No en vano, nuestro concepto de familia se apoya en la solidaridad intergeneracional: las personas adultas cuidamos y criamos a nuestros hijos e hijas. Sin esa relación, la sociedad se extinguiría.

 

-¿Qué dificultades encuentran las distintas generaciones para integrarse e interactuar?

-Dependiendo de qué tipo de generaciones estemos hablando y de si pensamos en un ámbito familiar o extrafamiliar, las dificultades son distintas. Pongamos dos ejemplos. En una familia en la que una hija de 20 años se encuentre viviendo en el extranjero, las dificultades pueden ser meramente instrumentales (por ejemplo, la coordinación de los tiempos para interactuar, el acceso a medios de comunicación adecuados, etc.). Ahora bien, si pensamos en un niño de 9 años y en una persona mayor que no sea de su familia y que viva en un centro residencial para personas mayores, las dificultades pueden ser más estructurales (por ejemplo, la misma imposibilidad de encontrarse o de ponerse en contacto, o la falta de referentes y hasta de lenguajes comunes que permitan la interacción). En general, yo diría que en el espacio familiar suele existir un hábito de interacción, pero fuera de la familia lo que sucede es que muchas personas ni siquiera han tenido la oportunidad de adquirir tal hábito dada la fuerte segregación por edades y generaciones que nos rodea.

 

-¿Qué evidencias científicas existen sobre los beneficios de la intergeneracionalidad?

-Existen evidencias producto de la investigación, pero hay que reconocer que son menos de las que nos gustaría disponer. Por ejemplo, sabemos que el buen contacto intergeneracional mejora las actitudes que las generaciones más jóvenes tienen hacia las personas mayores, disminuye los estereotipos negativos asociados con la edad y también el sentimiento de cierta ansiedad que a algunas personas les produce su propio envejecer. Esto último es muy relevante, porque si una persona mayor posee una percepción positiva y no estereotipada de su envejecimiento, su esperanza de vida puede alargarse. También sabemos que personas jóvenes que han participado en buenos proyectos intergeneracionales han aumentado su autoestima y la confianza en sí mismas y han aprendido nuevas destrezas al poder acceder al conocimiento de personas más experimentadas. Allí donde existen oportunidades para mantener buenas relaciones intergeneracionales se logra crear capital social, confianza, apoyo mutuo y mayores conexiones, lo que permite contar con comunidades y sociedades más cohesionadas, menos fragmentadas.

 

Mariano Sánchez-¿Qué medidas se deberían tomar desde las instituciones públicas para incentivar la intergeneracionalidad?

-La primera está clara: fomentar oportunidades para que quien lo desee pueda entrar en contacto con personas de otras generaciones. Pero estas deben estar bien diseñadas y ejecutadas; no vale cualquier cosa. Las relaciones entre generaciones, como todas las relaciones, pueden conllevar conflictos, desentendimientos e incluso enfrentamientos abiertos.

La segunda medida sería poner encima de la mesa la necesidad de hacer frente a la discriminación por razón de edad y a las percepciones intergeneracionales negativas que nos rodean. En 2018, en España aún hay un 38% de personas de 65 años o más que creen que a los jóvenes no les interesan las personas mayores, a las que tratan con indiferencia. En 2008 ese porcentaje era del 37%. Parece que en una década no hemos avanzado mucho en la mejora de esas percepciones.

 

-La Universidad de Granada ha creado junto a Macrosad una Cátedra pionera en España sobre Estudios Intergeneracionales. ¿Cómo surgió y en qué consiste esta Cátedra?

-Esta iniciativa tiene como origen la decisión de Macrosad de apostar, en su plan estratégico, por la intergeneracionalidad como dimensión transversal. Cuando en la Universidad de Granada nos enteramos de esta original apuesta contactamos con esta cooperativa, nos pusimos manos a la obra para buscar un modo de colaborar y la Cátedra de Estudios Intergeneracionales ha sido el resultado. Consiste en una plataforma para la permanente transferencia de conocimiento entre los Estudios Intergeneracionales, por un lado, y la práctica de la intergeneracionalidad, por otro, para contribuir al progreso socioeconómico y al bienestar de personas y comunidades. Para ello, investigaremos, formaremos, divulgaremos conocimiento y trataremos de lanzar iniciativas que posibiliten el crecimiento de las relaciones intergeneracionales en Andalucía, España y más allá.

 

-En el ámbito internacional, ¿qué iniciativas intergeneracionales le parecen más destacables?

-Por suerte, contamos cada vez con más y mejores iniciativas. Por ejemplo, hace unas semanas visité la Universidad Lasell, en Massachusetts (EE.UU.). Esta institución es conocida porque en el año 2000 inauguró, dentro del propio campus, un espacio residencial y de cuidados para personas mayores donde más de 200 de estas personas tienen acceso a la interacción diaria con jóvenes universitarios. Me parece una idea brillante para potenciar la intergeneracionalidad de la mano de la educación superior. Otro ejemplo: el gobierno de Escocia ha decidido financiar también un campus intergeneracional, pero en este caso combinando las etapas de educación infantil, primaria y secundaria con oportunidades para la educación permanente de adultos. Gracias a esta decisión se han podido renovar varias escuelas y reagruparlas para que los estudiantes puedan crecer en un entorno con presencia de más generaciones.

Como digo, los ejemplos son muchos: proyectos de mentorización, centros cívicos, uso de distintas modalidades artísticas para potenciar el desarrollo intergeneracional comunitario, proyectos de alojamiento intergeneracional… En España también estamos avanzando a muy buen ritmo. De hecho, en septiembre de 2018 abren sus puertas en nuestro país tres centros intergeneracionales, siendo uno de ellos el que Macrosad ha construido en la localidad granadina de Albolote.

Intergeneracionalidad

Alicia Carrillo: “Macrosad parte de la hipótesis de que las actuaciones encaminadas a favorecer la intergeneracionalidad hacen más felices a las personas”

Alicia Carrillo es Directora Regional de Operaciones de Macrosad, cooperativa andaluza dedicada a la prestación de servicios de educación y cuidados para las personas en su infancia y vejez. Diplomada en Trabajo Social y Graduada en Derecho por la Universidad de Granada, también cuenta con un máster de Gerontología Social y un Postgrado en Gestión y Dirección de Centros Residenciales. Junto a otros dos expertos, ofrecerá una ponencia sobre intergeneracionalidad y soledad en el II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia que se celebra en los días 27 y 28 de septiembre en Jaén.

A continuación, nos adelanta algunas claves para entender por qué la unión entre las generaciones más mayores y las más jóvenes es tan positiva para ambas partes, cómo la sociedad aborda el tema del envejecimiento o cuáles son los esfuerzos que realiza Macrosad para fomentar la intergeneracionalidad.

 

-¿Por qué apuesta Macrosad por la intergeneracionalidad?

-Esta apuesta nace del talento interno de nuestro equipo. Allá por 2007, en una de nuestras escuelas infantiles se comenzaron a generar lo que en su momento eran encuentros informales con mayores de una Unidad de Día en Granada. Tras unos años de trabajo interno y de especialización en programas intergeneracionales, obtuvimos en 2011 el ‘Premio Generaciones Unidas’. Además, comenzamos a aparecer en varias publicaciones y reportajes de revistas especializadas.

Desde entonces, hemos seguido trabajando en esta línea. Gracias a nuestra experiencia, hemos comprobado que promover y movilizar recursos a favor de la interrelación entre las personas de diferentes edades constituye un valor añadido de vital importancia en esta sociedad, la cual tiende a un mayor envejecimiento en relación a la pirámide poblacional.

 

-¿De qué modo trabaja Macrosad con la intergeneracionalidad? ¿Qué puede aportar una entidad gestora en torno a este tema, tanto a nivel práctico como en investigación?

-Macrosad parte de la hipótesis de que las actuaciones encaminadas a favorecer la intergeneracionalidad no sólo hacen felices a las personas, sino que suponen un valor añadido para las sociedades actuales y también para las venideras.

Por ello, contamos con apoyo del ámbito académico, como el de la Universidad de Jaén o la Universidad de Granada, que conocen perfectamente el campo de la investigación y desde hace aproximadamente un año tenemos abierta una línea concreta para investigar sobre intergeneracionalidad y felicidad. En diciembre tendremos los primeros resultados.

 

-Por la experiencia y recorrido de Macrosad en estos 24 años, ¿cómo ha ido evolucionando la intergeneracionalidad en la sociedad y el modo de fomentarla?

-En el último cuarto de siglo, tiempo de vida de Macrosad, la sociedad ha ido evolucionando hacia una pirámide de población cuyo grueso se encuentra en la generación que hoy tiene entre 50 y 60 años, el llamado “Baby Boom”. Según un informe de la ONU, la población mayor de 65 años se doblará en 2050 y eso no es sino una muestra palmaria del cambio social que ha experimentado nuestra sociedad en los últimos años.

La responsabilidad de quienes interactuamos con la sociedad, desde el mundo de la empresa, es entender la sociedad que tenemos y actuar en consecuencia. Por ello, y siendo conscientes de estos cambios sociales, en Macrosad hemos ido realizando en este tiempo diferentes acciones que nos han llevado a evolucionar en esta área.

En el inicio, nuestro trabajo fue progresando desde actividades puntuales a pequeña escala a un proyecto real y continuado en el tiempo. En la actualidad, podemos hablar de intergeneracionalidad como una seña de identidad intrínseca en todos nuestros centros y servicios. Gracias a nuestra experiencia, hemos reforzado este marco conceptual y ha hecho que demos un salto de posicionamiento, hasta el punto de que nosotros no utilizamos la intergeneracionalidad y la tecnología, sino que somos la intergeneracionalidad y la tecnología aplicada.

 

-Apelando de nuevo a su experiencia, ¿qué es lo que más suelen demandar las personas usuarias respecto a este tema?

-Desde Macrosad venimos observando que las personas mayores que están en contacto continuo con generaciones más jóvenes tienen una serie de beneficios cognitivos y emocionales importantes.

Esto se incrementa a medida que movilizamos más recursos a favor de la cooperación, la interacción y el intercambio entre personas de diferentes generaciones. Por ello, somos capaces de mejorar su autoestima, reducir comportamientos depresivos, disipar los sentimientos de soledad o de abandono, reducir el aislamiento entre ellos y hacerles, en definitiva, más felices.

En el caso de los niños y niñas a través de la intergeneracionalidad, se pretende modificar la percepción que suelen tener sobre las personas mayores. También aumenta su facilidad para entenderlos, reciben conocimientos de personas con una gran experiencia vital y van teniendo conciencia de los asuntos que le preocupan a las generaciones más avanzadas. En definitiva, también ayudamos a educar desde edades muy tempranas para tener una percepción positiva de los mayores.

¿Alguien se ha parado alguna vez a pensar cuánto cuesta un momento de felicidad o un pensamiento positivo? Desde Macrosad no aspiramos a cuantificarlos, sino a fomentar que la felicidad sea parte del día a día de las personas mayores y también de los niños y niñas.

 

-¿Cómo se deben abordar las situaciones de soledad en el contexto de prestación de servicios?

-El Instituto Nacional de Estadística hizo una predicción en la que adelantaba que en 2031 habría más de 5,5 millones de hogares unipersonales, lo que supondría el 28,6% del total. Datos muy significativos que nos hacen pensar que abordar la soledad es realmente crucial.

La soledad está dejando de ser un problema personal o psicológico —sentirse solo — para convertirse en un grave problema social (enfatiza esta palabra) y de salud pública —sentirse solo, estar solo y estar aislado—.

La soledad de las personas mayores parece una consecuencia lógica de sociedades “líquidas” y las sociedades inteligentes, la llamada Smart City, donde se han debilitado los vínculos, las relaciones y las redes sociales. Los procesos de individualización y personalización no han generado nuevos vínculos comunitarios que sustituyan a los antiguos, es decir, parece que se han debilitado las redes tradicionales de reciprocidad y apoyo mutuo sin haber sido sustituidas por otras nuevas.

 

-¿Cree que la sociedad está preparada para la intergeneracionalidad?

-Desde Macrosad nos vamos preparando e intentamos trasladar el mensaje de la necesidad de adaptación. En el último año hemos realizado un total de 210 actividades intergeneracionales, en el que participaron de media, en cada uno de los centros, más de 300 niños y niñas y más de una treintena de personas mayores.

La sociedad española, al igual que la europea, ha asumido como una realidad el progresivo envejecimiento de la población y comienza a ser consciente de los muchos beneficios emocionales y psicosociales que nos aporta integrar a las personas de distintas edades. Es por ello que podemos observar cómo cada vez son más las iniciativas sociales que emanan tanto de las Administraciones Públicas como de las propias entidades sociales.

Por eso, en Macrosad pondremos en marcha este año nuestro centro intergeneracional, el primero de España, con niños y niñas de edades comprendidas entre los 0 y los 3 años y un Centro de Día para personas mayores dependientes, a través del cual y de manera planificada, personas de distintas generaciones podrán compartir servicios y programas.

Será en Albolote (Granada) y sus instalaciones estarán íntegramente diseñadas para servir de espacio intergeneracional, como un tubo de ensayo que nos ayude a crear sociedades y generaciones más cohesionadas e inclusivas.

Yolanda de la Fuente Robles: “La maquinaria de la universidad se alimenta de congresos de alto nivel como el II Congreso de Envejecimiento y Dependencia”

Yolanda de la Fuente Robles, Catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Jaén y Consultora Internacional del Banco Mundial, será ponente en la primera jornada del II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, que tendrá lugar en los días 27 y 28 de septiembre en Jaén.

En esta entrevista, la representante de la universidad cuenta en qué consiste el envejecimiento digno dentro de la nueva realidad de las sociedades actuales, poniendo el énfasis en la labor de la universidad como agente de cambio social.

 

-¿Qué se entiende por un envejecimiento digno y por qué es un concepto cada vez más importante?

-El envejecimiento digno se puede resumir en algo muy sencillo: la dignidad implica felicidad. Es muy importante que unamos ambos conceptos. Se trata de llegar a la vejez y vivirla de una forma positiva. Con el paso del tiempo se ha llevado a cabo una transición de paradigmas y la sociedad está cambiando muy rápido. Sin embargo, queda un punto importante: que se adapten aquellas administraciones o instituciones que hacen que el envejecimiento sea una oportunidad. Una oportunidad que implique seguir viviendo en plenitud y de una manera feliz.

 

-¿Cuál es el papel de la Universidad para conseguir un envejecimiento digno y qué aporta en cuanto a innovación?

-La universidad tiene un papel muy importante. No solo tiene que formar a los alumnos que serán los profesionales del mañana, sino que también tiene el papel fundamental de transferir conocimiento, de investigar y de ser motor de ese cambio. La universidad, si quiere cumplir la función para la que fue creada, tiene que dar respuesta a lo que la sociedad demanda y no ir a remolque de los cambios. Por eso tiene que investigar, detectar cuáles son esas necesidades y oportunidades y poner en funcionamiento esos nuevos cambios.

Yo creo que la universidad, si actúa no solamente desde el punto de vista formativo, sino además desde el punto de vista de la responsabilidad social, tiene que estar al frente de esos cambios, liderarlos y ser capaz de transformar la formación a lo que verdaderamente va a demandar la ciudadanía. No nos sirve ya formar al alumnado con unos métodos de aprendizaje clásicos y en conocimientos estancos. Ahora mismo tenemos esa oportunidad de participar en congresos y en comités científicos, abrir las puertas de la universidad y traernos ese conocimiento de la calle hacia el aula para compartirlo con nuestros alumnos. Esa es la clave.

 

-Sobre la actual atención a la dependencia, ¿cómo cree que podría mejorarse?

-Sobre la actual atención a la dependencia hay mucho que hacer. Hemos visto que la crisis ha sido un punto de inflexión en esa atención a la dependencia. Teníamos una ley magnífica, pero creo que también faltaba saber cómo llevarla a cabo desde el punto de vista de la financiación.

La dependencia tiene ahora un buen marco de atención y unas buenas herramientas, pero sin duda hay que seguir avanzando. Hay que pensar no solo en la atención a la dependencia, sino también quizá al paso anterior, a la promoción de la autonomía. Tenemos que desarrollar líneas que se quedaron atrás por la crisis y herramientas que ya aparecían en la propia ley de la dependencia. Es el caso de la asistencia personal o de las unidades de respiro.

-¿Cree que hay suficiente concienciación sobre el envejecimiento digno en la sociedad en general y en los propios sectores implicados?

-Yo creo que la sociedad va tomando conciencia sobre el envejecimiento en la medida en que las personas van tomando conciencia de la edad que van cumpliendo.

Con las últimas movilizaciones sobre el tema de las pensiones, se está visualizando al envejecimiento, a la ciudadanía que está en ese grupo de población como persona activa. Se tiene que dar una nueva respuesta, ya que con las personas mayores ya no funcionan las respuestas clásicas. Hay que concienciar a todo el mundo de ese nuevo perfil de personas mayores.

 

-¿Cuál es la responsabilidad de la sociedad en su conjunto en el objetivo de crear un envejecimiento digno y positivo? ¿Qué podría hacer para avanzar?

-Si lo unimos al tema de qué se puede hacer para avanzar, la respuesta es conocer bien a las personas a las que se va a atender. Por ello, el tema del perfil es muy importante como también lo es el de los roles. No se trata solo de las personas mayores, sino también de qué papel quieren jugar. Las personas mayores tienen que ser agentes de transformación social. Por eso hay que conocer bien ese perfil y comprobar que se trata de personas con estudios, que conocen y utilizan las tecnologías, en el que las mujeres han participado en el mercado laboral y, sobre todo, quieren participar y ser protagonistas en la sociedad en la que viven. Es una nueva ciudadanía a la que la sociedad debe intentar atender en esos retos que ya están presentes.

 

-¿Cómo valora la celebración de este II Congreso de Envejecimiento y Dependencia en Jaén?

-La valoro de una manera muy positiva. Yo creo que la fundación Ageing Lab es punta de lanza en Andalucía en innovación y en transferencia de conocimiento, sobre todo en temas de envejecimiento y dependencia. Toda esa labor, unido al hecho de que este segundo congreso recoge los retos que se vieron que había que afrontar en el primero, está creando mucha investigación, mucha innovación y, ante todo, futuras líneas de trabajo en la universidad, que no puede dar la espalda a lo que está sucediendo. Ante estos congresos tan importantes donde se expone intervención social de primer nivel y se presenta todo tipo de actividades relacionadas con la temática, la universidad tiene que recoger y transferir todo ese conocimiento para que nos sea útil. La universidad es como una especie de máquina que se nutre con congresos de este nivel para seguir avanzando en la línea del envejecimiento digno y positivo.

La Fundación Ageing Lab impulsa un ecosistema de innovación y reflexión global con la celebración del II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia

Jaén, 5 de febrero de 2017. Ageing Lab, fundación andaluza especializada en la creación y transferencia de conocimiento en Envejecimiento, ha presentado esta mañana en el Parque Científico Tecnológico Geolit la segunda edición del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, ‘Una nueva mirada a la evidencia’. Se trata de una cita bianual internacional que tendrá lugar los próximos 27 y 28 de septiembre en el Recinto Provincial de Ferias y Congresos (IFEJA) de Jaén y que ya se ha posicionado como un espacio de reflexión internacional en materia de Envejecimiento.

Al acto de presentación han acudido María José Sánchez Rubio, consejera de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía y presidenta de honor de esta segunda edición del Congreso; Francisco Reyes, presidente de la Diputación de Jaén; Juan Manuel Rosas Santos, vicerrector de Enseñanzas de Grado, Postgrado y Formación Permanente de la Universidad de Jaén; Joaquín Guirado Molina, director del Centro de Empresas de CaixaBank; así como diferentes representantes de las diversas entidades y empresas que participarán en este relevante encuentro.

 

De izquierda a derecha: Juan Manuel Rosas Santos, vicerrector de la Universidad de Jaén; Francisco Reyes, presidente de la Diputación de Jaén; Mª José Sánchez Rubio, consejera de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía; Alfonso Cruz, presidente de la Fundación Ageing Lab; Joaquín Guirado, director del Centro de Empresas de CaixaBank
De izquierda a derecha: Juan Manuel Rosas Santos, vicerrector de la Universidad de Jaén; Francisco Reyes, presidente de la Diputación de Jaén; Mª José Sánchez Rubio, consejera de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía; Alfonso Cruz, presidente de la Fundación Ageing Lab; Joaquín Guirado, director del Centro de Empresas de CaixaBank.

 

Esta segunda edición del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia pretende ser un espacio para conocer, compartir y conectar ideas innovadoras de los diferentes grupos profesionales e investigadores que abordan con éxito los retos y soluciones de este cambio demográfico, impulsando un ecosistema de innovación social. Además, este encuentro intersectorial ofrece a los verdaderos protagonistas del evento, las personas mayores, la oportunidad de expresar sus necesidades, expectativas y deseos reales. En palabras de Alfonso Cruz, presidente de la Fundación Ageing Lab, “se trata de un espacio de conocimiento que se ha convertido en un observatorio permanente para ofrecer alternativas y diferentes perspectivas y visiones sobre la situación actual de las personas mayores a través de proyectos sociales, sanitarios, tecnológicos, económicos y culturales llevados a cabo por los diferentes agentes implicados en la cadena de valor”.

Expertos ponentes del Congreso

El programa de esta segunda edición reunirá a diferentes expertos en la materia dentro del ámbito nacional e internacional que abordarán temáticas como el impacto del Envejecimiento en la economía europea, el servicio tecnológico en cuanto a atención y cuidados o el papel de las personas mayores en la sociedad. Además, se aportarán las claves para la promoción de la autonomía de las personas mayores y se darán a conocer una serie de iniciativas para hacer las ciudades más sostenibles con las personas mayores abordando el gran desafío de la vejez en las grandes urbes “la soledad”.

En este sentido, entre los profesionales ponentes se encuentran los internacionales Jérôme Pigniez, presidente de Silver Eco, el portal web de referencia francés en la denominada ‘Economía de Plata’, y Cristiano Paggetti, director del Centro de Innovación y Tecnología italiano ‘I+’.

También se contará con la intervención de ponentes de la talla de Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid; Mariano Sánchez, profesor titular de la Universidad de Granada y experto en programas intergeneracionales; Yolanda Mª de la Fuente, catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Jaén y presidenta del Comité Científico del Congreso; José Antonio López, presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG); Alicia Carrillo, directora de Operaciones de Macrosad; y Matilde Pelegrí, directora general de Grupo Senda.

  Representantes de las instituciones colaboradoras del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia junto a Mª José Sánchez Rubio, consejera de Igualdad y Políticas Sociales en la foto de familia que ha cerrado la presentación
Representantes de las instituciones colaboradoras del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia junto a Mª José Sánchez Rubio, consejera de Igualdad y Políticas Sociales en la foto de familia que ha cerrado la presentación.

Un espacio para todos los agentes implicados

El Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia se ha configurado como un ecosistema de innovación y reflexión global en el que toda la comunidad puede exponer sus ideas innovadoras con el fin de aportar soluciones al reto que supone el Envejecimiento.

Las personas interesadas en participar en el Congreso pueden presentar sus comunicaciones científicas y posters digitales, que se expondrán en las zonas habilitadas del Palacio de Congresos de Jaén. También es posible asistir a esta cita a través del espacio LIVING LAB, laboratorio social donde las personas mayores son los principales protagonistas. Por otra parte, numerosas iniciativas innovadoras de diversas entidades se visibilizarán en el espacio EIOVA y, como novedad en esta edición, se habilitará un nuevo espacio de networking multidisciplinar que facilitará la conexión entre los asistentes y profesionales, denominado sinergias.

Este Congreso contará con diferentes partners, tanto del ámbito público como privado, que prestarán apoyo en difusión y visibilidad en distintos ámbitos de actividad. En su primera edición de octubre de 2016, este foro reunió a más de 400 profesionales que durante dos días fueron testigos de las propuestas que abordaron el desafío que supone envejecer en la sociedad actual. Es posible encontrar toda la información sobre el evento en la página Web www.envejecimientoydependencia.com.

Sobre Ageing Lab

Ageing Lab es una fundación andaluza creada en 2013 con el objetivo de convertirse en referente en creación y transferencia en envejecimiento y promoción de la autonomía personal. Surge de la inquietud de profesionales del ámbito de la empresa y la Universidad por construir una sociedad para todas las edades en un contexto de cambio social, que tiene como características más significativas el envejecimiento de la población y el incremento de la esperanza de vida de las personas.

Ageing Lab tiene vocación de integrar y transferir conocimiento, de establecer redes, de aglutinar iniciativas, de apoyar la profesionalización y mejora competencial de las personas que trabajan en torno al envejecimiento y de impulsar acciones empresariales responsables para que la vida de las personas mayores sea más autónoma.