Finaliza el II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia de la fundación Ageing Lab en Jaén con más de 40 empresas del sector y la participación activa de 126 proyectos e investigaciones de 6 países

  • Este encuentro bienal ha acogido a más de 450 profesionales de 11 países diferentes, posicionándose como un observatorio de reflexión internacional del sector.
  • Relevantes expertos y expertas mundiales de la investigación, planificación y gestión en materia de Envejecimiento han intervenido durante dos jornadas en las que las ideas innovadoras han cobrado especial protagonismo entre asistentes y participantes.

 

Jaén, 28 de septiembre de 2018. El II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, organizado ayer y hoy por la fundación Ageing Lab en el Recinto Provincial de Ferias y Congresos de Jaén (IFEJA), ha sido clausurado esta tarde con la asistencia de María José Sánchez Rubio, consejera de Igualdad y Políticas Sociales de la de la Junta de Andalucía y presidenta de Honor; Francisco Reyes, presidente de la Diputación de Jaén; Juan Ignacio Zafra, director territorial de CaixaBank en Andalucía Oriental; Juan Manuel Rosas, vicerrector de la Universidad de Jaén; y Alfonso Cruz, presidente de Ageing Lab, así como numerosos representantes de diversas entidades y empresas que han participado en este relevante encuentro internacional.

Clausura del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia

El balance de esta segunda edición del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, un encuentro bienal que ya se ha posicionado como un observatorio de reflexión internacional del sector, ha contado con datos sobresalientes, como la participación de más de 40 empresas del sector y la intervención activa de un total de 126 trabajos e investigaciones desarrollados por especialistas de 6 países distintos. Además, las comunicaciones orales han supuesto un aumento de un 400% respecto a la edición anterior.

En cuanto al número de asistentes las cifras también han resultado positivas ya que se han dado cita en IFEJA más de 450 profesionales procedentes de 11 países como España, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Irlanda, Italia, Marruecos, Portugal, República Dominicana y Reino Unido.

La jornada de hoy ha contado con la intervención de Yolanda de la Fuente Robles, catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Jaén y presidenta del Comité Científico del Congreso, y Cinta Pascual, presidenta del Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPs), que han expuesto la ponencia ‘Envejecimiento Digno como Derecho de Ciudadanía’. En sus comparecencias han querido dejar claro que las personas son el centro del sistema y que la dignidad implica felicidad, por lo que se trata de llegar a la vejez viviéndola de forma positiva. De este modo, según las expertas, el envejecimiento debe verse como una oportunidad adaptándose los servicios para proporcionar una respuesta a los deseos y necesidades de las personas mayores.

Yolanda de la Fuente y Cinta Pascual durante su exposición

Por su parte, la segunda ponencia de hoy ha girado en torno al título ‘¿Intergeneracionalidad versus soledad?’, a cargo de Mariano Sánchez, profesor de la Universidad de Granada y experto en programas intergeneracionales, Alicia Carrillo, directora de Operaciones de la cooperativa andaluza Macrosad, y María Pascual, coordinadora del Área Social de la Fundación Amigos de los Mayores. Esta terna de especialistas ha puesto de relieve que para que una sociedad exista se necesita una conexión entre las sucesivas generaciones. De esta manera, ambos profesionales han recalcado que las personas mayores que están en contacto continuo con generaciones más jóvenes tienen una serie de beneficios cognitivos y emocionales, y en los jóvenes aumenta su autoestima y la confianza en sí mismos. La intergeneracionalidad crea sociedades más cohesionadas y menos fragmentadas.

Mariano Sánchez, Alicia Carrillo y María Pascual conversan sobre intergeneracionalidad durante uno de los bloques del Congreso, ante la presencia de Carmen Moreno

 

Entrega de los Premios Luisa Martínez

Coincidiendo con la celebración del Congreso también ha tenido lugar la ceremonia de entrega de los premios Luisa Martínez, concedidos por Ageing Lab. Unos reconocimientos creados para apoyar e impulsar iniciativas dirigidas a mejorar la vida de las personas mayores que fueron fallados el pasado mes de mayo. El galardón ha sido otorgado al proyecto EDUSMART de la Universidad de Sevilla por su propuesta de relaciones sociales inteligentes a través de recursos tecnológicos y herramientas como la aplicación móvil ‘SmartRelationships’.

Alfonso Javier García González, responsable del proyecto EDUSMART, junto a Luisa Martínez
Foto de familia de la entrega de los galardones correspondientes al Premio de Investigación e Innovación Social “Luisa Martínez”

II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia

La segunda edición del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia ha contado un prestigioso conjunto de ponentes nacionales e internacionales que han abordado temáticas como el impacto del Envejecimiento en la economía europea, el servicio tecnológico en cuanto a atención y cuidados o el papel de las personas mayores en la sociedad. Además, se han aportado las claves para la promoción de la autonomía de las personas mayores y se han dado a conocer una serie de iniciativas para hacer las ciudades más sostenibles con las personas mayores abordando el gran desafío de la vejez en las grandes urbes.

Este encuentro profesional ha estado dividido en tres áreas donde se han expuesto numerosas iniciativas innovadoras y tecnológicas públicas y privadas, como el Espacio EIOVA; el Espacio Living Lab, que ha dado protagonismo en primera persona a los deseos y necesidades de las personas mayores; y el Espacio Sinergias, novedad en esta edición para fomentar el desarrollo de actividades de networking encaminadas a facilitar la conexión entre los asistentes y profesionales.

 

Un Congreso para todos los agentes implicados

El II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia ha contado con partners, tanto del ámbito público como privado, como la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, la Diputación de Jaén, la Universidad de Jaén y La Caixa, que han prestado apoyo en difusión y visibilidad en distintos ámbitos de actividad.

Es posible encontrar toda la información sobre el evento en la página Web:

www.envejecimientoydependencia.com.

Más de 450 profesionales de 11 países se dan cita en Jaén en la primera jornada del II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia de la fundación Ageing Lab

  • Se celebra hoy y mañana en el Recinto Provincial de Ferias y Congresos (IFEJA) de Jaén.
  • Este encuentro bienal es un espacio de reflexión internacional que reúne a relevantes expertos y expertas de la investigación, planificación y gestión en materia de Envejecimiento.
  • Se trata de un ecosistema de innovación donde toda la comunidad expone sus ideas innovadoras con el fin de aportar nuevos conocimientos y soluciones a este paradigma social.

Jaén, 27 de septiembre de 2018. El II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia organizado por la fundación Ageing Lab ha sido inaugurado esta mañana en el Recinto Provincial de Ferias y Congresos de Jaén (IFEJA) ante más de 450 profesionales procedentes de 25 comunidades autónomas y 11 países distintos, como España, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Irlanda, Italia, Marruecos, Portugal, República Dominicana y Reino Unido. Se trata de un ecosistema de innovación y reflexión global que ha reunido a especialistas nacionales e internacionales para dar a conocer y exponer ideas innovadoras con el fin de aportar soluciones al reto que supone el Envejecimiento.

Al acto de inauguración han asistido Ana Cobo, delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Jaén; Francisco José Martín, director general de Personas Mayores y Pensiones no contributivas de la Junta de Andalucía; Pilar Parra, vicepresidenta de la Diputación de Jaén; Miguel Serrano, director de Área de Negocio Jaén I de La Caixa; y Alfonso Cruz, presidente de Ageing Lab, así como representantes de diversas entidades y empresas que participan en este relevante encuentro.

Esta segunda edición del Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, que se celebra durante la jornada de hoy y mañana bajo el lema ‘Una nueva mirada a la evidencia’, es un espacio bienal para conocer, compartir y conectar ideas innovadoras de diferentes grupos profesionales e investigadores que abordan con éxito los desafíos y soluciones de este cambio demográfico.

Prueba de ello es el destacado elenco de ponentes que participan en esta segunda edición. Concretamente, en esta primera jornada de Congreso han intervenido especialistas nacionales e internacionales como Jérôme Pigniez, presidente de SilverEco.fr, que ha protagonizado la ponencia inaugural. En su intervención, Pigniez ha destacado que el día de mañana no habrá sector económico que no se vea influido por el envejecimiento demográfico y ha puesto en valor que “las necesidades de las personas mayores no solo están relacionadas con la dependencia y las enfermedades, sino también con el ocio, la cultura, la domótica, el transporte, la alimentación y el deporte, que son oportunidades fantásticas de negocio”, añadiendo que se espera que en 2040 la Economía de Plata suponga el 2,4% del PIB francés.

Jornada inaugural del Congreso

Más tarde ha intervenido Alfonso Cruz, presidente de Ageing Lab, con su ponencia ‘Ciudades con valor: envejecimiento y sostenibilidad’, que ha manifestado que “en España hay 4,6 millones de viviendas unipersonales, por lo que un 10% de la población vive sola”. Además, el representante de Ageing Lab ha explicado que “para 2066, este porcentaje de viviendas unipersonales alcanzará el 35% por lo que vivir solo es una nueva forma de vida”. En este sentido, y aplicando este dato a las personas mayores, “en España un 41,7% de las personas mayores de 65 años, es decir, casi dos millones de personas, viven solas, y el 70% son mujeres en su mayoría viudas”.

A continuación ha tenido lugar la intervención conjunta de José Antonio López Trigo, presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología y médico especialista en Geriatría, y Nick Guldemond, profesor de Cuidados y Tecnología en el Instituto de Política y Gestión de la Salud de la Universidad Erasmus de Rotterdam y asesor de organizaciones internacionales, denominada ‘Factores clave en la promoción de la autonomía personal’. En sus ponencias han desarrollado diversos aspectos sobre qué hacer desde dentro de la sociedad para ser más eficiente en lo relativo a la autonomía personal y han puesto en valor que los factores clave se basan en el desarrollo de toda una vida saludable, no solo de un envejecimiento activo.

Para cerrar la jornada de ponencias ha expuesto Cristiano Paggetti, director del Centro de Innovación y Tecnología italiano I+, que ha girado su intervención en torno al título ‘Tecnología al servicio de los cuidados: ¿realidad o ficción?’, donde ha defendido que la tecnología ha alcanzado un alto nivel de madurez y está capacitada para soportar una nueva generación de servicios de atención a través de una fácil interconexión entre las personas que necesitan cuidados, los servicios y los dispositivos. No obstante, Paggetti ha subrayado que “el desafío no es la tecnología en sí misma, sino el diseño del modelo de negocio”.

La jornada de mañana contará con la intervención de ponentes de la talla de Yolanda de la Fuente Robles, catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Jaén y presidenta del Comité Científico del Congreso; Cinta Pascual, presidenta del Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPS); Mariano Sánchez, profesor titular de la Universidad de Granada y experto en programas intergeneracionales; Alicia Carrillo, directora de Operaciones de la cooperativa andaluza Macrosad; y María Pascual, coordinadora del Área Social de la Fundación Amigos de los Mayores.

Ana Cobo, delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Jaén, durante la presentación del Congreso

Tres espacios destinados a la innovación

Otro de los focos principales de atracción del Congreso son los tres espacios distintos con los que cuenta, como el Espacio EIOVA, que acoge numerosas iniciativas innovadoras, tanto públicas como privadas. Esta zona muestra trabajos como el Plan Andaluz de Autonomía Personal, el Mapa de Servicios Sociales de Andalucía o el proyecto internacional ‘En Buena Edad’ y también exhibe iniciativas como Sheld-On, que busca establecer una red multidisciplinar para desarrollar soluciones encaminadas a la autonomía en los hogares, o Remind, que aboga por el uso de técnicas computacionales en entornos inteligentes dirigidas a personas con demencia. Otro de los proyectos estrella es el pionero centro intergeneracional que desarrolla Macrosad en Albolote (Granada) y la iniciativa de La Caixa ‘Primero las personas. Cuidar como nos gustaría ser cuidados’.

Y es que la característica más relevante del Espacio EIOVA es la multisectorialidad de los proyectos presentados, ya que entre sus innovaciones para personas mayores se dan cita una significativa diversidad de ámbitos relacionados como Arquitectura, Seguridad o Tecnología, entre otros.

 

Espacio Living Lab

Otra de las zonas más destacadas de la segunda edición de este congreso intersectorial es el espacio Living Lab, ya que es el lugar en el que cobra especial protagonismo el objetivo de este encuentro profesional: las personas mayores, ofreciéndoles la oportunidad de expresar sus necesidades, expectativas y deseos reales. Living Lab supone un espacio de conocimiento convertido ya en observatorio permanente para ofrecer alternativas y diferentes perspectivas y visiones sobre la situación actual de las personas mayores a través de proyectos sociales, sanitarios, tecnológicos, económicos y culturales, como la tecnología Stimulus, una serie de entornos gamificados que los acercan a las nuevas herramientas digitales.

 

Espacio Sinergias

La novedad en esta edición es el nuevo Espacio Sinergias, habilitado para el desarrollo de actividades de networking multidisciplinar encaminadas a facilitar la conexión entre los asistentes y profesionales, que tienen la oportunidad de mantener reuniones, intercambiar experiencias y conocimientos y definir nuevas vías de colaboración.

Además, en el II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia también se exhiben pósteres y se presentan una completa variedad de comunicaciones libres, tanto presenciales como virtuales, a cargo de personas investigadoras que aportan su visión sobre Envejecimiento.

 

APP del Congreso

Ageing Lab ha apostado en esta edición por la comunicación bidireccional con la creación de la APP oficial para el II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, tanto en castellano como en inglés, para mejorar la experiencia de los asistentes antes, durante y después de la celebración del encuentro. Esta aplicación, que ya está disponible para su descarga gratuita en Google Play y en App Store, permite calificar el nivel de las ponencias y expertos, sugerir dudas y tener al alcance de la mano toda la información más relevante. Su uso es fundamental para el Espacio Sinergias, ya que permite interactuar con personas que cuentan con los mismos intereses.

 

Un espacio para todos los agentes implicados

El II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia cuenta con partners, tanto del ámbito público como privado, como la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, la Diputación de Jaén, la Universidad de Jaén y La Caixa, que han prestado apoyo en difusión y visibilidad en distintos ámbitos de actividad.

Es posible encontrar toda la información sobre el evento en la página Web:

www.envejecimientoydependencia.com.

Intergeneracionalidad

Alicia Carrillo: “Macrosad parte de la hipótesis de que las actuaciones encaminadas a favorecer la intergeneracionalidad hacen más felices a las personas”

Alicia Carrillo es Directora Regional de Operaciones de Macrosad, cooperativa andaluza dedicada a la prestación de servicios de educación y cuidados para las personas en su infancia y vejez. Diplomada en Trabajo Social y Graduada en Derecho por la Universidad de Granada, también cuenta con un máster de Gerontología Social y un Postgrado en Gestión y Dirección de Centros Residenciales. Junto a otros dos expertos, ofrecerá una ponencia sobre intergeneracionalidad y soledad en el II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia que se celebra en los días 27 y 28 de septiembre en Jaén.

A continuación, nos adelanta algunas claves para entender por qué la unión entre las generaciones más mayores y las más jóvenes es tan positiva para ambas partes, cómo la sociedad aborda el tema del envejecimiento o cuáles son los esfuerzos que realiza Macrosad para fomentar la intergeneracionalidad.

 

-¿Por qué apuesta Macrosad por la intergeneracionalidad?

-Esta apuesta nace del talento interno de nuestro equipo. Allá por 2007, en una de nuestras escuelas infantiles se comenzaron a generar lo que en su momento eran encuentros informales con mayores de una Unidad de Día en Granada. Tras unos años de trabajo interno y de especialización en programas intergeneracionales, obtuvimos en 2011 el ‘Premio Generaciones Unidas’. Además, comenzamos a aparecer en varias publicaciones y reportajes de revistas especializadas.

Desde entonces, hemos seguido trabajando en esta línea. Gracias a nuestra experiencia, hemos comprobado que promover y movilizar recursos a favor de la interrelación entre las personas de diferentes edades constituye un valor añadido de vital importancia en esta sociedad, la cual tiende a un mayor envejecimiento en relación a la pirámide poblacional.

 

-¿De qué modo trabaja Macrosad con la intergeneracionalidad? ¿Qué puede aportar una entidad gestora en torno a este tema, tanto a nivel práctico como en investigación?

-Macrosad parte de la hipótesis de que las actuaciones encaminadas a favorecer la intergeneracionalidad no sólo hacen felices a las personas, sino que suponen un valor añadido para las sociedades actuales y también para las venideras.

Por ello, contamos con apoyo del ámbito académico, como el de la Universidad de Jaén o la Universidad de Granada, que conocen perfectamente el campo de la investigación y desde hace aproximadamente un año tenemos abierta una línea concreta para investigar sobre intergeneracionalidad y felicidad. En diciembre tendremos los primeros resultados.

 

-Por la experiencia y recorrido de Macrosad en estos 24 años, ¿cómo ha ido evolucionando la intergeneracionalidad en la sociedad y el modo de fomentarla?

-En el último cuarto de siglo, tiempo de vida de Macrosad, la sociedad ha ido evolucionando hacia una pirámide de población cuyo grueso se encuentra en la generación que hoy tiene entre 50 y 60 años, el llamado “Baby Boom”. Según un informe de la ONU, la población mayor de 65 años se doblará en 2050 y eso no es sino una muestra palmaria del cambio social que ha experimentado nuestra sociedad en los últimos años.

La responsabilidad de quienes interactuamos con la sociedad, desde el mundo de la empresa, es entender la sociedad que tenemos y actuar en consecuencia. Por ello, y siendo conscientes de estos cambios sociales, en Macrosad hemos ido realizando en este tiempo diferentes acciones que nos han llevado a evolucionar en esta área.

En el inicio, nuestro trabajo fue progresando desde actividades puntuales a pequeña escala a un proyecto real y continuado en el tiempo. En la actualidad, podemos hablar de intergeneracionalidad como una seña de identidad intrínseca en todos nuestros centros y servicios. Gracias a nuestra experiencia, hemos reforzado este marco conceptual y ha hecho que demos un salto de posicionamiento, hasta el punto de que nosotros no utilizamos la intergeneracionalidad y la tecnología, sino que somos la intergeneracionalidad y la tecnología aplicada.

 

-Apelando de nuevo a su experiencia, ¿qué es lo que más suelen demandar las personas usuarias respecto a este tema?

-Desde Macrosad venimos observando que las personas mayores que están en contacto continuo con generaciones más jóvenes tienen una serie de beneficios cognitivos y emocionales importantes.

Esto se incrementa a medida que movilizamos más recursos a favor de la cooperación, la interacción y el intercambio entre personas de diferentes generaciones. Por ello, somos capaces de mejorar su autoestima, reducir comportamientos depresivos, disipar los sentimientos de soledad o de abandono, reducir el aislamiento entre ellos y hacerles, en definitiva, más felices.

En el caso de los niños y niñas a través de la intergeneracionalidad, se pretende modificar la percepción que suelen tener sobre las personas mayores. También aumenta su facilidad para entenderlos, reciben conocimientos de personas con una gran experiencia vital y van teniendo conciencia de los asuntos que le preocupan a las generaciones más avanzadas. En definitiva, también ayudamos a educar desde edades muy tempranas para tener una percepción positiva de los mayores.

¿Alguien se ha parado alguna vez a pensar cuánto cuesta un momento de felicidad o un pensamiento positivo? Desde Macrosad no aspiramos a cuantificarlos, sino a fomentar que la felicidad sea parte del día a día de las personas mayores y también de los niños y niñas.

 

-¿Cómo se deben abordar las situaciones de soledad en el contexto de prestación de servicios?

-El Instituto Nacional de Estadística hizo una predicción en la que adelantaba que en 2031 habría más de 5,5 millones de hogares unipersonales, lo que supondría el 28,6% del total. Datos muy significativos que nos hacen pensar que abordar la soledad es realmente crucial.

La soledad está dejando de ser un problema personal o psicológico —sentirse solo — para convertirse en un grave problema social (enfatiza esta palabra) y de salud pública —sentirse solo, estar solo y estar aislado—.

La soledad de las personas mayores parece una consecuencia lógica de sociedades “líquidas” y las sociedades inteligentes, la llamada Smart City, donde se han debilitado los vínculos, las relaciones y las redes sociales. Los procesos de individualización y personalización no han generado nuevos vínculos comunitarios que sustituyan a los antiguos, es decir, parece que se han debilitado las redes tradicionales de reciprocidad y apoyo mutuo sin haber sido sustituidas por otras nuevas.

 

-¿Cree que la sociedad está preparada para la intergeneracionalidad?

-Desde Macrosad nos vamos preparando e intentamos trasladar el mensaje de la necesidad de adaptación. En el último año hemos realizado un total de 210 actividades intergeneracionales, en el que participaron de media, en cada uno de los centros, más de 300 niños y niñas y más de una treintena de personas mayores.

La sociedad española, al igual que la europea, ha asumido como una realidad el progresivo envejecimiento de la población y comienza a ser consciente de los muchos beneficios emocionales y psicosociales que nos aporta integrar a las personas de distintas edades. Es por ello que podemos observar cómo cada vez son más las iniciativas sociales que emanan tanto de las Administraciones Públicas como de las propias entidades sociales.

Por eso, en Macrosad pondremos en marcha este año nuestro centro intergeneracional, el primero de España, con niños y niñas de edades comprendidas entre los 0 y los 3 años y un Centro de Día para personas mayores dependientes, a través del cual y de manera planificada, personas de distintas generaciones podrán compartir servicios y programas.

Será en Albolote (Granada) y sus instalaciones estarán íntegramente diseñadas para servir de espacio intergeneracional, como un tubo de ensayo que nos ayude a crear sociedades y generaciones más cohesionadas e inclusivas.

Yolanda de la Fuente Robles: “La maquinaria de la universidad se alimenta de congresos de alto nivel como el II Congreso de Envejecimiento y Dependencia”

Yolanda de la Fuente Robles, Catedrática de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Jaén y Consultora Internacional del Banco Mundial, será ponente en la primera jornada del II Congreso Intersectorial de Envejecimiento y Dependencia, que tendrá lugar en los días 27 y 28 de septiembre en Jaén.

En esta entrevista, la representante de la universidad cuenta en qué consiste el envejecimiento digno dentro de la nueva realidad de las sociedades actuales, poniendo el énfasis en la labor de la universidad como agente de cambio social.

 

-¿Qué se entiende por un envejecimiento digno y por qué es un concepto cada vez más importante?

-El envejecimiento digno se puede resumir en algo muy sencillo: la dignidad implica felicidad. Es muy importante que unamos ambos conceptos. Se trata de llegar a la vejez y vivirla de una forma positiva. Con el paso del tiempo se ha llevado a cabo una transición de paradigmas y la sociedad está cambiando muy rápido. Sin embargo, queda un punto importante: que se adapten aquellas administraciones o instituciones que hacen que el envejecimiento sea una oportunidad. Una oportunidad que implique seguir viviendo en plenitud y de una manera feliz.

 

-¿Cuál es el papel de la Universidad para conseguir un envejecimiento digno y qué aporta en cuanto a innovación?

-La universidad tiene un papel muy importante. No solo tiene que formar a los alumnos que serán los profesionales del mañana, sino que también tiene el papel fundamental de transferir conocimiento, de investigar y de ser motor de ese cambio. La universidad, si quiere cumplir la función para la que fue creada, tiene que dar respuesta a lo que la sociedad demanda y no ir a remolque de los cambios. Por eso tiene que investigar, detectar cuáles son esas necesidades y oportunidades y poner en funcionamiento esos nuevos cambios.

Yo creo que la universidad, si actúa no solamente desde el punto de vista formativo, sino además desde el punto de vista de la responsabilidad social, tiene que estar al frente de esos cambios, liderarlos y ser capaz de transformar la formación a lo que verdaderamente va a demandar la ciudadanía. No nos sirve ya formar al alumnado con unos métodos de aprendizaje clásicos y en conocimientos estancos. Ahora mismo tenemos esa oportunidad de participar en congresos y en comités científicos, abrir las puertas de la universidad y traernos ese conocimiento de la calle hacia el aula para compartirlo con nuestros alumnos. Esa es la clave.

 

-Sobre la actual atención a la dependencia, ¿cómo cree que podría mejorarse?

-Sobre la actual atención a la dependencia hay mucho que hacer. Hemos visto que la crisis ha sido un punto de inflexión en esa atención a la dependencia. Teníamos una ley magnífica, pero creo que también faltaba saber cómo llevarla a cabo desde el punto de vista de la financiación.

La dependencia tiene ahora un buen marco de atención y unas buenas herramientas, pero sin duda hay que seguir avanzando. Hay que pensar no solo en la atención a la dependencia, sino también quizá al paso anterior, a la promoción de la autonomía. Tenemos que desarrollar líneas que se quedaron atrás por la crisis y herramientas que ya aparecían en la propia ley de la dependencia. Es el caso de la asistencia personal o de las unidades de respiro.

-¿Cree que hay suficiente concienciación sobre el envejecimiento digno en la sociedad en general y en los propios sectores implicados?

-Yo creo que la sociedad va tomando conciencia sobre el envejecimiento en la medida en que las personas van tomando conciencia de la edad que van cumpliendo.

Con las últimas movilizaciones sobre el tema de las pensiones, se está visualizando al envejecimiento, a la ciudadanía que está en ese grupo de población como persona activa. Se tiene que dar una nueva respuesta, ya que con las personas mayores ya no funcionan las respuestas clásicas. Hay que concienciar a todo el mundo de ese nuevo perfil de personas mayores.

 

-¿Cuál es la responsabilidad de la sociedad en su conjunto en el objetivo de crear un envejecimiento digno y positivo? ¿Qué podría hacer para avanzar?

-Si lo unimos al tema de qué se puede hacer para avanzar, la respuesta es conocer bien a las personas a las que se va a atender. Por ello, el tema del perfil es muy importante como también lo es el de los roles. No se trata solo de las personas mayores, sino también de qué papel quieren jugar. Las personas mayores tienen que ser agentes de transformación social. Por eso hay que conocer bien ese perfil y comprobar que se trata de personas con estudios, que conocen y utilizan las tecnologías, en el que las mujeres han participado en el mercado laboral y, sobre todo, quieren participar y ser protagonistas en la sociedad en la que viven. Es una nueva ciudadanía a la que la sociedad debe intentar atender en esos retos que ya están presentes.

 

-¿Cómo valora la celebración de este II Congreso de Envejecimiento y Dependencia en Jaén?

-La valoro de una manera muy positiva. Yo creo que la fundación Ageing Lab es punta de lanza en Andalucía en innovación y en transferencia de conocimiento, sobre todo en temas de envejecimiento y dependencia. Toda esa labor, unido al hecho de que este segundo congreso recoge los retos que se vieron que había que afrontar en el primero, está creando mucha investigación, mucha innovación y, ante todo, futuras líneas de trabajo en la universidad, que no puede dar la espalda a lo que está sucediendo. Ante estos congresos tan importantes donde se expone intervención social de primer nivel y se presenta todo tipo de actividades relacionadas con la temática, la universidad tiene que recoger y transferir todo ese conocimiento para que nos sea útil. La universidad es como una especie de máquina que se nutre con congresos de este nivel para seguir avanzando en la línea del envejecimiento digno y positivo.